Uruguay presentó este martes su variada oferta turística en el ‘World Travel Market’ (WTM) de Londres, una de las ferias turísticas más importantes a nivel mundial, en la que se promocionó como una “reserva de calma, paz y libertad”, como baza para atraer a más visitantes al país en un contexto geopolítico convulso a nivel global.
En su regreso a la cita turística de la capital británica después de 10 años de ausencia, la delegación uruguaya estuvo encabezada por el ministro de Turismo de Uruguay, Pablo Menoni; la gerente de Marca País de Uruguay XXI, Larissa Perdomo, y el embajador de Uruguay en el Reino Unido, Luis Bermúdez, entre otros representantes.
“Uruguay se presenta como una reserva de calma, de seguridad, de paz y de libertad”, expresó el ministro Menoni en el acto de presentación del stand uruguayo en el centro de convenciones ExCEL de Londres, donde además defendió que el país es el “más democrático de Latinoamérica” y tiene “muchísimo que ofrecer”.
Más allá del predominante turismo de sol y playa, Uruguay busca diversificar su oferta turística y potenciar las experiencias culturales, como su patrimonio histórico, su carnaval -considerado el más largo del mundo- o su danza candombe; sus productos gastronómicos, además del turismo de naturaleza en zonas rurales como Artigas o Rivera, fronterizas con Brasil.
Para Perdomo, lo que diferencia a Uruguay de los otros 4.000 expositores presentes en la feria londinense es la “ventaja” que ofrece a los visitantes su tamaño (es el segundo país más pequeño de Sudamérica), su facilidad para recorrerlo en poco tiempo y entre una gran variedad de paisajes.
“En 400 o 500 kilómetros, de punta a punta del país, tenemos playas, tenemos dunas, parques nacionales y áreas protegidas”, sostuvo la gerente de Marca País de Uruguay XXI.
Uruguay, destino turístico independiente
Precisamente, con su presencia en la WTM, Uruguay busca dejar de ser ese “país pequeño entre Brasil y Argentina” y una simple escala para aquellos turistas que visitan las naciones vecinas para erigirse como un destino turístico independiente. Y a juicio del ministro, lograr esto implica primero crear conciencia y dar a conocer más el país a nivel internacional.
Unos 3,5 millones de turistas visitaron Uruguay en 2025, y el país aspira a elevar la cifra hasta los 4 millones anuales. En este sentido, Menoni explicó que el turismo necesita verse como un potencial motor económico, que podría llegar a representar más del 6% del producto interior bruto (PIB) del país.
El ministro admitió que, actualmente, el turismo uruguayo es “dependiente” de los visitantes procedentes de países vecinos -solo Brasil y Argentina aportaron el 65 % de los turistas totales el año pasado-, por lo que buscan expandirse no solo en la región latinoamericana, sino también en mercados extrarregionales, con especial atención a Europa y Norteamérica.
“Tenemos que mejorar la conectividad con el resto del mundo”, aseveró Menoni. Con una estrategia de incentivos económicos para las aerolíneas que ofrezcan nuevas rutas con Uruguay, confían en incrementar la frecuencia y elevar la oferta de vuelos directos con países como Colombia, República Dominicana, Estados Unidos o el Reino Unido.
Por su parte, Perdomo apunta a que Uruguay se está convirtiendo en un destino que muchos, como los británicos o los estadounidenses, eligen para retirarse tras su jubilación, al tratarse de un lugar “apacible, con calidad de vida, seguro, sin desastres naturales y sin terrorismo”.
Con la tranquilidad como una de sus principales señas de identidad, Uruguay aspira a conquistar a los más de 45.000 asistentes de la WTM y a todos aquellos que buscan una forma más relajada de viajar.
“Si están pensando en venir a Sudamérica, que se den la oportunidad de pasar unos días en Uruguay (...) El único peligro es que si están más de 5 o 6 días van a querer volver, pero si están más de una semana se van a enamorar y se van a querer quedar”, bromeó Menoni.


