La campeona olímpica Laurie Hernández puede sumar una corona de Dancing with the Stars a sus victorias de 2016 tras haber ganado la 23 temporada de la competencia de baile de la cadena ABC.

La gimnasta de 16 años, de ascendencia puertorriqueña, se llevó a casa el trofeo Mirrorball al concluir la final de dos episodios el martes por la noche.

Hernández y su compañero de baile Val Chmerkovskiy recibieron un puntaje perfecto para uno de sus números durante la final y 38 puntos de 40 para otro.

Superaron al piloto de carreras canadiense James Hinchcliffe y su compañera Sharna Burgess, quienes quedaron de segundos.

En tercer lugar quedó el astro de la NFL Calvin Johnson y su compañera Lindsay Arnold.

Hernández dijo al anfitrión Tom Bergeron que el trofeo era otro paso en su meta de “inspirar a otros”.

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