PRIMERA PRODUCCIóN MUSICAL

El dúo de las divas de la ópera

El dúo de las divas de la ópera
El dúo de las divas de la ópera

Las sopranos Elisa Troetsch y Diana Durán comprenden que todo tiene su riqueza, su belleza y su momento. Eso les ha permitido cantar juntas por nueve años y finalmente grabar un disco con el que formalizar su dúo Divas de la ópera. “No es común un dúo de sopranos. Acabamos de leer un artículo que dice que las sopranos se odian”, comenta Diana casi riéndose de la norma de la cual es una excepción la amistad que sostiene con Elisa.Desde que se conocieron por el canto, sus voces tomaron el destino de las notas más altas en el pentagrama, pero jamás rivalizaron, asegura. “Yo soy la madrina de su boda, y seguramente, cuando yo tenga hijos, ella será su madrina”, continúa la soprano de cabello fucsia encendido mientras la otra, más reservada, sonríe.“Lo que pasa es que las sopranos usualmente quieran sobresalir, pero ese no es el propósito de nosotras dos. Las dos queremos que lo que sea que hagamos juntas o separadas sea bueno”, comenta Elisa.

Amigas privilegiadas

"No es común un dúo de sopranos. Acabamos de leer un artículo que dice que las sopranos se odian. Lo que pasa es que las sopranos usualmente quieran sobresalir, pero ese no es el propósito de nosotras dos. Las dos queremos que lo que sea que hagamos juntas o separadas sea bueno".



En el escenario sus voces se hermanan para emocionar a la gente, y eso es lo que pretenden hacer este sábado 31 de enero cuando abran la vigésima cuarta edición del Festival Musical de El Valle, en donde se presentan por primera vez.En el escenario de la iglesia de San José de El Valle no faltará la canción con la que comenzaron a cantar juntas y que ha estado presente en cada uno de sus conciertos: Sous le dôme épas (Dúo de las flores).Esa también es una de las ocho canciones que forman parte de su primer disco: Doux oiseaux chanteurs (Dos aves cantoras). En la colección de temas relativos a la naturaleza, las sopranos cantan en seis idiomas: francés, alemán, checo, inglés, español e italiano, acompañadas por las notas de piano de Luis y Margarita Troesch.“Quisimos hacer algo que fuera internacional. Las dos conocemos mucha gente afuera y decidimos que si queríamos llevar el disco fuera de Panamá, fuese algo que la gente también pudiera reconocer”, explica Diana.

PROPUESTA MUSICAL

Ocho canciones conforman parte del primer disco de dúo: 'Doux oiseaux chanteurs' (Dos aves cantoras). En la colección de temas relativos a la naturaleza, las sopranos cantan en seis idiomas: francés, alemán, checo, inglés, español e italiano, acompañadas por las notas de piano de Luis y Margarita Troesch.





Además, el álbum incluye la canción Tonada del Niño Campesino, de Gonzalo Brenes, que por sus elementos nacionalistas, “cualquier panameño, en el minuto que escucha la música, aunque no conozca música clásica, sabe que es panameña”.

El dúo se prepara para lanzar su disco, y ya está pensando en el segundo.

Su esperanza es que la ópera vaya ganando terreno en Panamá.

LA MÚSICA RECLAMA

Tenían la misma profesora de canto y coincidieron en varios conciertos. Pero no se hicieron amigas de inmediato. Diana Durán estaba en la universidad y Elisa Troetsch era menor de edad. Fue después cuando Elisa entró a la universidad e hicieron un concierto cuando se les ocurrió la idea de un dúo de sopranos.

Han pasado varios años desde entonces, y Elisa dice no haber sentido rechazo en ninguna presentación: “Hemos ido al interior, a pueblos donde la gente no tiene ningún tipo de acceso a la música clásica”. Diana termina la oración: “y al final es como un concierto de rock, nosotras somos como rock stars de la ópera. Somos rebeldes e irreverentes”.

Esa mirada fuera del molde las ha llevado a buscar a su público.

“Hemos cantado muchas veces con el Teatro Nacional vacío prácticamente, porque la gente no sabe si le gusta o no”, dice Diana. “Así que nosotros agarramos una maletita, nos subimos al carro y nos hemos ido por el interior, por los pueblitos, por los mercados, por la plaza, en el metro, haciendo música clásica. Luego la gente se da cuenta de que es algo que les podría interesar”, continúa.

El interés que despierta la ópera en las personas que la escuchan, las hace pensar que es momento de que la ópera tenga una temporada oficial y una compañía de cantantes a la cual el Estado pueda recurrir cuando los necesite para actos oficiales.

“Si uno respeta y ama lo que hace, el público también lo respeta, así que en la medida en que las nuevas generaciones sientan que lo que están haciendo es una profesión digna, sientan que lo que hacen vale la remuneración, la gente también lo va a ver como un trabajo”, asegura la diva de la ópera.

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