La obra del artista colombiano Federico Uribe es formalista, llena de color y muy probablemente naif, esto es que apela al sentido más inconsciente y lúdico del arte que se inspira en la creación infantil.
Por eso, no es extraño que sea a los pequeños a quienes más le atraigan las coloridas estructuras del colombiano que presentan una cierta distancia a los espectadores más adultos por ser menos fuertes en el plano de contenido.
Sus creaciones que conforman la muestra Dos Hemisferios y que están expuesta en el Museo de Arte Contemporáneo hasta principios de mayo, consisten en estructuras plásticas figurativas formadas por objetos cotidianos.
Cordones de zapatillas aplicados al lienzo con alfileres, cables de distintos grosores y trozos de lápices de colores dispuestos en formas circulares en las que el volumen es precisamente lo que atrae más la atención, además de la curiosidad e ingenio que muestran las piezas.

