Los accidentes son hechos que surgen de forma inesperada y producen, en consecuencia, diversos resultados, a veces irreversibles. Tratándose de animales es obvio que no hay una conciencia del peligro; por lo tanto, es nuestra responsabilidad prever dentro de lo posible que los perros y gatos permanezcan a salvo.
Dentro del hogar hay innumerables elementos y situaciones a considerar, entre ellos los cables de aparatos eléctricos. Nunca deje conductores de electricidad en el piso que los animales puedan morder, sobre todo si son cachorros. Esto podría provocar un cortocircuito. Si tiene plantas, certifique que no sean tóxicas para los animales, pues podrían ingerirlas.
No deje medicamentos o drogas en lugares donde los animales tengan acceso, ya que son altamente peligrosos.
También hay que tener cuidado en dónde se dejan los restos de comida. Si come pollo, no tire los huesos en el cesto de basura ni deje los platos en mesas donde los animales puedan subirse. Los huesos que se astillan pueden ser letales.
Tampoco deje que su perro juegue con sapos, ya que sus toxinas pueden ser fatales.
Si tienen balcones, supervise a sus mascotas aunque considere que no hay riesgos. Por ejemplo, si se presenta un estímulo externo, como puede ser un pájaro, puede generar en los felinos un natural impulso de caza, que terminaría en un salto al vacío.
Si su gato usa collar, este deberá ser elástico, ya que en caso de quedar enganchado en algún elemento, tiene la posibilidad de poder soltarse.
Si tiene portones eléctricos, siempre tenga en cuenta observar si sus mascotas quedaron dentro al cerrarlo.
No sobreproteja a sus animales, pero tenga precaución.
