Las razas caninas fueron creadas para cumplir determinadas funciones, acorde a las necesidades de los hombres. Es así que los perros se dividen en diferentes grupos, dependiendo de su tipología y la actividad que desarrollen, guardia, caza, lebreles, pastores etc.
Los llamados toy y compañía no son la excepción, y su característica es permanecer al lado de las personas como inseparables compañeros. Lamentablemente este rol se fue tergiversando, y los chihuahuas, íconos de los perros toy, hoy sufren graves trastornos psicofísicos, debido a la falta de información de las familias con quienes viven.
El hecho de ser un perro, que por su tamaño puede llevarse cargado con comodidad a todos lados, lo ha convertido muchas veces en un adorno viviente, que pasa gran parte de su vida dentro de un bolso, dejando de esta manera de hacer cosas de perros, como por ejemplo olfatear el piso o ver el mundo desde su ángulo de visión natural y no desde las alturas.
Todos los perros, antes que chihuahuas, malteses, yorkshires o cual sea su raza, son fundamentalmente perros, y los requerimientos básicos de su especie, son iguales para todos ellos.
Un gran porcentaje de chihuahueños tiene problemas de conducta, por sobreprotección de su gente, convirtiéndolos en agresivos por exceso de territorialidad o permaneciendo a la defensiva por miedo. Cualquiera de estos dos problemas tiene el mismo resultado, un perro muy ladrador, mordedor y que no vive ni deja vivir en paz.
El hecho de ser pequeño, hace que a las personas les cause gracia su actitud y, si darse cuenta, refuerce su conducta con caricias o mimos.
Un chihuahua no es un juguete, trátelo como un perro y tendrá un excelente y balanceado compañero.
