Actualmente es difícil encontrar un edificio de apartamentos donde se prohíba la tenencia de mascotas, sin embargo, hay reglas que debemos cumplir no solo por la tranquilidad y la buena convivencia entre vecinos, sino también por la seguridad de nuestros compañeros animales. Una de las normas básicas es no sacar a nuestro perro sin correa aunque sepamos que su conducta es impecable, pues puede alterar a otros perros o toparse con personas temerosas que no tienen por qué vivir una mala experiencia.
Cuando entre al elevador, no deje que su perro se adelante, ingrese usted primero, observe el panorama y recién luego suba, colocándose contra una pared donde no interfiera el paso o puedan pisar a su perro. Es común que algunos perros marquen territorio levantando su pata, tenga mucho cuidado con esto, y si sucede, hágase cargo limpiando lo que su animal ensució; es lamentable que por algún hecho de este tipo todas las mascotas del edificio se ganen la aversión de los vecinos. Si su perra está en período de celo, sáquela con cuidado, ya que se tornará irresistible y todos los perros querrán acercarce a ella.
Existen en el mercado pastillas inocuas para aminorar el olor de la feromona que emana, evitando así la exaltación de los machos del área. Si su mascota es un gato, evite que salga solo. Si bien habitualmente vuelve, es posible que algún día sufra algún accidente; en el caso de las hembras, de no estar esterilizada regrese preñada, o en el caso de los machos, que deje preñada a otras hembras.
Salga siempre con una bolsita para levantar los desechos de su perros, además de mantener la ciudad limpia contribuirá a prevenir las enfermedades zoonóticas o de transmisión. Por amor a nuestras mascotas y respeto a la comunidad, seamos responsables.
