Ante la inseguridad que se vive actualmente, debido a robos y otros actos delictivos, muchas personas han pensado que un perro de seguridad podría ser de mucha utilidad, desempeñando su natural papel de custodio territorial. El cine, por su parte, se ha encargado de mostrar animales perfectos como Rin Tin Tin, Lassie o Rex, que ante diversas circunstancias pudieron resolver infaliblemente cualquier caso de peligro o agresión. Si bien en los canes hay un marcado instinto que les permite percibir y actuar ante determinadas situaciones, no existe raza alguna que sin aprendizaje previo sea totalmente eficiente.
Adiestrar un perro de seguridad no es tarea fácil y debe ser realizada solamente por profesionales idóneos y con experiencia en el área, ya que los perros no sólo deben aprender a morder, sino también a soltar, en sus picos de adrenalina.
Es verdad que muchos ejemplares naturalmente defienden a su gente y el lugar donde habitan, pero esto no es garantía, ya que al no poseer capacidad de discernir se podrán presentar situaciones imprevistas las cuales no estén capacitados para resolver. Enseñar ataque a un perro de forma errónea puede arruinar de por vida al animal, el cual seguramente luego será culpado de peligroso, cuando en realidad es la víctima de una mala enseñanza. Formar un animal de seguridad lleva mucho tiempo, ya que habrá que adiestrarlo en diversos contextos, con figurantes que actúen de delincuentes, simulando hechos reales.
Las razas recomendadas son el belga Malinois, pastor alemán, Dobermann, entre muchas otras. Jamás enseñe ataque a un perro creado para otros fines, como el pittbull o el bull terrier.
Una perfecta obediencia básica es requisito previo esencial, antes de comenzar a adiestrar un ejemplar de seguridad.
