El toletero bocatoreño Fernando Seguignol, el cuarto bate del equipo panameño, está asumiendo con autoridad esa responsabilidad y junto a Ángel Chávez son los líderes de la tropa criolla que logró clasificarse a la segunda vuelta del Campeonato Mundial de Béisbol, evento que se celebra en territorio istmeño.
La llegada de ambos peloteros fue vital para darle el voltaje que necesitaba la novena panameña. Ambos han echado mano a su gran experiencia acumulada en el béisbol organizado estadounidense para tomar el liderazgo de un equipo que anímicamente anda por las nubes y en donde reina la unidad.
Seguignol ha hecho una buena química con un núcleo de jugadores jóvenes que vienen abriéndose paso en las Ligas Menores.
“Estoy aquí representando a mi país y en cada partido salgo a dar lo mejor de mí, así he jugado toda mi vida y me siento muy orgulloso de estar nuevamente defendiendo los colores de mi país. Aquí, todos nos estamos ayudando uno a otros y eso ha sido importante para lograr estos triunfos”, expresó Seguignol, a quien el mánager esperó hasta el último momento para incorporarlo al plantel.
La unidad ha sido la clave del éxito panameño en este Mundial, reconoce el toletero que ha hecho estragos con su bate y entre sus dos jonrones tiene un grand slam (jonrón con bases llena) que conectó contra Taiwán.
Su aporte a la ofensiva en dos partidos de hits múltiples, incluyendo sendos jonrones, ha derivado en victorias para los panameños.
Seguignol lidera el torneo con 9 remolcadas mientras batea para un promedio de .400 producto de 8 imparables en 20 turnos.
En el cuadro no ha tenido problemas para adaptarse a los roles de bateador designado y primera base, donde admite se siente más cómodo.
"Una de las cosas en las que más me ocupo cuando estamos en la cueva es darle ánimo a los jóvenes y siempre tratando de mantenernos todos unidos para sacar los resultados", señaló Seguignol, quien jugó esta temporada en la Liga Independiente en Estados Unidos.
