Los Marlins, que tuvieron la segunda nómina más modesta de las mayores la temporada pasada (36 millones de dólares), no generan recursos parecidos a los de los Bombarderos del Bronx, cuya planilla de 2013 estuvo por el orden de los 228 millones de dólares.
Aún así el brillante historial de los Yankees no está basado necesariamente en su riqueza económica, sino en su compromiso con la excelencia.
La diferencia abismal que hay en los salarios que devengan esta temporada los peloteros estelares de ambas franquicias, que juegan este fin de semana en Panamá, en homenaje al excerrador Mariano Rivera, son tan comparables como peras y manzanas.
Los Yankees tienen una inversión de alrededor de 600 millones de dólares solamente en función de los contratos multianuales firmados con los cinco peloteros estelares que vinieron a Panamá. Ellos son Derek Jeter, Alfonso Soriano, Carlos Beltrán, Brett Gardner y CC Sabathia.
Miami, una franquicia cuyo número de derrotas ha ido en alza en cada una de las últimas cuatro temporadas, tiene una plantilla en Panamá que apenas alcanza los 23 millones de dólares en concepto de salarios anuales entre sus jugadores.
Después de todo son contrataciones en la que no tienen mucho que perder. Por cierto, la nómina de los peces de la Florida, que llegó a las aguas del Canal de Panamá, está repleta de jóvenes que buscarán ganarse un puesto en el equipo grande.
En cambio, los Bombarderos del Bronx, que aterrizaron la noche del jueves en territorio panameño en medio de un derroche de lujo y esplendor, tocaron una parte de esa gran inversión económica que han hecho para intentar volver a ganar una Serie Mundial.
En el roster de 31 peloteros que llegaron a la tierra de Mariano Rivera tienen invertidos 84.5 millones de dólares en contratos para la campaña de 2014.
El grueso de ese dinero se lo reparten sus figuras estelares: Derek Jeter (12 millones); CC Sabathia (24 millones), Soriano (19) y Beltrán (13). El resto está repartido entre algunos peloteros que parecieran tener su puesto asegurado y un puñado de jóvenes que firmaron contratos de ligas menores.
Giancarlo Stanton, la super estrella de Miami, que ha conectado 117 jonrones en sus primeras cuatro temporadas, firmó un contrato para 2014 por 6.5 millones de dólares, muy inferior a los 12 millones que devengará este año el capitán de los Mulos, Derek Jeter, como parte de la extensión de un jugoso contrato que firmó por 180 millones de dólares hace unos años.
Si solo fuera un asunto de dinero, los Yankees tendrían unos 50 títulos en vez de 27.
LOS LUJOS DE LOS YANKEEs
Pero ese es un tema para debatirlo largamente con el mánager Joe Girardi.
Ahora, revisemos lo que cuesta tener en Panamá al equipo de béisbol más famoso del mundo.
Por cierto, los rubros son altos, a pesar de que nada más son dos días los que van a estar en tierras panameñas estos Yankees, que después de seis décadas regresaron a este país, para rendirle tributo a su mejor cerrador de todos los tiempos, en lo que ha sido bautizada como la Serie de La Leyenda.
Eso sin contar el presupuesto de 4 millones, en lo que se ha estimado el costo de los dos partidos de pretemporada entre los Yankees y los Marlins, en el renovado estadio Rod Carew.
Los 31 peloteros Yankees, que llegaron en un vuelo chárter (privado) bajo fuertes medidas de seguridad, se hospedaron la noche del jueves en el hotel cinco estrellas Trump Ocean Club International Hotel & Tower Panama, en donde ocuparon las 40 habitaciones de lujo (suites) reservadas en este lujoso hotel ubicado en el carísimo sector de Punta Paitilla.
“No hay ninguna suite disponible para este fin de semana, ya que solo un grupo de personas agotó las reservaciones disponibles. Solo queda una suite en la curvatura del edificio, que tiene un costo de 360 dólares por noche por persona”, comentó una funcionaria del hotel que pidió reserva de su nombre.
UN SUEÑO COSTOSO
Sin duda este ha sido un sueño que empezó a tejer con los Yankees Mariano Rivera, el líder absoluto en salvamentos con 652 en 19 temporadas que jugó con los Yankees.
Pero este es un sueño que también tiene su costo millonario.
El Gobierno Nacional aportó 1.2 millón de dólares. Adicional a eso dio una partida de 350 mil dólares para acondicionar el terreno de juego del estadio Rod Carew a las exigencias de la Major League, además de otros 72 mil dólares para otras adecuaciones al citado coliseo.
Las entradas más caras para ver los dos partidos en el Rod Carew tienen un precio de 165 dólares en los asientos del nivel más cercano al campo de juego.
Los asientos que se encuentran en la zona de los jardines costaron 70 dólares, mientras que los fanáticos pagaron 17 dólares para las entradas generales.
David Candanedo, de la empresa Magic Dream, organizadora del evento, estimó una asistencia de alrededor de 40 mil fanáticos en las dos fechas.
Indicó que un factor que ayudó muchísimo al movimiento de los boletos fueron los patrocinadores, que hicieron muchas promociones.
El evento tuvo un costo de 4 millones de dólares, que incluye el pago a los equipos (un millón de dólares a los Yankees y medio millón los Marlins).
SATISFACCIÓN TOTAL
De acuerdo a la puertorriqueña Sara Loarte, directora de Mlb para latinoamérica, esta organización está contenta con la organización de este evento y está considerando a Panamá para futuros eventos del béisbol organizado.
“Es algo que queremos continuar, queremos seguir viniendo a Panamá, porque lo vemos como un mercado muy fértil para el béisbol”, afirmó Loarte.
OBRA BENÉFICA
Cabe resaltar que como parte de las actividades de esta serie, Mariano Rivera, a nombre de la fundación que lleva su nombre, ofreció la noche del viernes junto a los Yankees y los Marlins de Miami, una cena de gala a beneficio del Hospital del Niño de la ciudad de Panamá.
Extra oficialmente se tuvo conocimiento de que lo recaudado en esta cena fue alrededor de 20 mil dólares, que irán directamente al Hospital del Niño, el cual es el hospital infantil más grande del país y ofrece cuidados especiales a los niños enfermos de Panamá desde que se inauguró oficialmente en 1950.
La fundación de Mariano Rivera fue creada por el expelotero y su esposa Clara en julio de 1998. Su misión es compartir con la comunidad las bendiciones que Dios les ha regalado a ellos y a sus familiares.
Beltrán, maravillado con Panamá
El puertorriqueño Carlos Beltrán, un fichaje con el que los Yankees de Nueva York esperan compensar la falta del bate de Robinson Canó, se sintió muy contento por estar en la tierra de uno de los peloteros más emblemáticos de las Grandes Ligas, Mariano Rivera. “No conocía a Panamá y me parece maravilloso y me siento muy contento de estar aquí en la tierra de este gran pelotero, uno de los más emblemáticos del béisbol de las Grandes Ligas”, expresó Beltrán, un fuerte bateador que fue fichado en la temporada baja por los Mulos de Manhattan, tras jugar los dos últimos años con el equipo de los Cardenales de San Luis.
´Extrañamos a Mariano´: Mosquera
El ex grandes ligas panameño Julio Mosquera, instructor que trabaja con los receptores de los Yankees de Nueva York en su sistema de ligas menores, no tuvo reparo en exteriorizar el sentimiento que lo embarga de formar parte del homenaje en Panamá de su compatriota Mariano Rivera, de quien dijo sentirse orgulloso. Mosquera, cuyo trabajo en las fincas de los Bombarderos del Bronx es bien valorado, destacó no solo la trayectoria de Rivera en las Grandes Ligas. “Este es un homenaje merecido para Mariano, un panameño que dejó muy en alto nuestra bandera, y definitivamente este es un momento muy lindo que estoy seguro nunca olvidará”, dijo.
Vigil, una joven promesa de los Marlins
El prospecto panameño Rodrigo Vigil, uno de los cinco panameños que viajaron con la escuadra de los Marlins de Miami a Panamá para rendirle tributo al cerrador retirado Mariano Rivera, calificó como una experiencia maravillosa esta invitación, y dijo sentirse muy optimista de su futuro en el béisbol organizado. “He madurado como pelotero y siento que todavía tengo muchas cosas que aprender y voy a arrancar este año en Clase A. No me he puesto metas, solo quiero hacer mi trabajo lo mejor posible”, puntualizó el pelotero chiricano que formó parte de la selección nacional en el Campeonato Panamericano Sub -21, celebrado este año en Panamá.
