El director y actor Félix Gómez tuvo dos razones para llevar a escena El rey Arturo y la espada mágica, obra infantil escrita por Pablo Salas, que se presenta en el Teatro Aba los días domingos, hasta el 9 de septiembre, en tandas de 11:00 a.m. y 1:00 p.m.
Una era “dar a conocer al público la historia de los orígenes de Arturo, antes de llegar a ser rey. Desde su nacimiento hasta su adolescencia. La historia de un pequeño bebé que fue dejado en el bosque y criado por sir Héctor, un humilde hombre, sin saber que ese pequeño niño era un príncipe”.
El siguiente motivo era recalcarle a la audiencia, de todas las edades, “cómo la educación y la enseñanza de los valores humanos jugaron un papel importante en la formación de Arturo, logrando que él se convirtiera en un hombre noble y sabio, lo cual hizo que posteriormente también se convirtiera en un extraordinario rey”.
Aunque el argumento del rey Arturo pertenece al imaginario del Medievo, sigue siendo una historia vigente porque “tiene todos los ingredientes que le gusta al público: drama, humor, acción, romance, personajes cómicos, villanos y magia”.
Hace énfasis en la magia, la que considera “un ingrediente vital que debe tener toda obra infantil. A los niños les gusta la magia y a la historia de Arturo lo que le sobra es magia. Empezando por el milagro de una espada enterrada en una roca con una leyenda que decía que él que lograra sacarla de la piedra se convertiría en el monarca de Inglaterra”.
Se siente identificado con Arturo porque tiene un “espíritu solidario y humanitario que no discriminaba y valoraba a todos por igual. Para él, cada persona tenía su valor y tenía algo bueno que enseñarle a todos. Admiro su deseo de superación, su tesón y firmeza por lograr cumplir sus sueños”.
Arturo no sabe el significado de lo imposible, “a pesar de todas las humillaciones que sufre, a pesar que muchos le decían que jamás iba lograr convertirse en un valiente escudero, pese a todo, no abandona su sueño”.
