Sobre los puntos que deben ser estudiados por el doctor Martínez Silva, por parte de Colombia, y el almirante Walker y el señor Pasco, por la de los Estados Unidos:
1. En caso de que los Estados Unidos lleguen a comprar la concesión, derechos y propiedades de la Compañía Nueva del Canal de Panamá, Colombia garantiza los mismos derechos, privilegios y concesiones de que actualmente gozan las compañías del canal y del ferrocarril.
2. La construcción de líneas telegráficas y telefónicas por los Estados Unidos, así como las demás obras auxiliares que se estimen necesarias para la construcción, conservación y manejo del canal y del ferrocarril.
3. El control de una zona de terreno, de mar a mar, de ... millas de ancho, a cada lado de la línea central del canal, incluyendo los puertos y desembarcaderos a cada extremo de él.
4. Naturaleza de ese control.
5. La protección de la vida y la propiedad dentro de la faja de tierra mencionada contra toda violencia, robo y tumultos de cualquier naturaleza.
6. Los reglamentos indispensables de política para mantener el orden.
7. Cortes para el juzgamiento y castigo de los delincuentes.
8. Reglamentos de sanidad y cuarentena y su control para impedir la introducción de epidemias, etc.
9. Admisión de mecánicos, obreros y otros empleados y de sus familias.
10. Naturaleza y extensión de las concesiones de terrenos.
11. Explotación de las otras tierras que fuesen necesarias para los objetos del Canal: canteras, selvas, sitios para arrojar tierra, pantanos, etc.
12. Exención de impuestos y demás derechos para las propiedades del Canal y del ferrocarril y para los empleados, inclusive útiles y alimentos de toda especie, así como para los vapores, propiedades y personas que usen el Canal o el ferrocarril durante el tránsito y en los puertos terminales.
13. Medidas de defensa contra ataques.
14. El término de duración de los derechos y concesiones.
15. Política en caso de guerra.
16. Compensación por los derechos y privilegios concedidos.
17. Control de las islas de la bahía de Panamá (Naos, Perico, etc.)
En Bogotá, en tanto, Marroquín ahora piensa o se ha dejado convencer que son los franceses quienes deben terminar de construir el Canal. En respuesta a una carta suya en tal sentido, Martínez Silva el 29 de mayo replica:
Lo que yo veo ahora por la carta de usted, es que la opinión pública en Colombia rechaza toda idea de inteligencia con el Gobierno de los Estados Unidos en el sentido de que sea él quien abra el Canal de Panamá; y siendo esto así, no comprendo qué más pueda yo hacer aquí. Si lo que se quiere es que sea la Compañía del Canal quien lleve a cabo la obra, las cosas debieran dejarse como estaban, notificando claramente al Gobierno americano que nada tenemos que hacer con él en este asunto.
Y a continuación da en el clavo: Veremos entonces si la compañía consigue los recursos necesarios y si puede contrarrestar una decisión del Congreso a favor de Nicaragua.
Este es el punto preciso que debe resolver el gobierno que usted preside, y resolverlo pronto, antes de que se reúna el Congreso de los Estados Unidos y de que la comisión rinda su informe.
A esta altura de los acontecimientos y de su estadía en Washington, Martínez Silva ya tenía absoluta y total claridad sobre el problema canalero y su futuro. En carta a un amigo bogotano, el 12 de junio, cuasiprofeta, le dice: Tengo muy pocas esperanzas de que en el asunto del Canal pueda llegarse a una solución satisfactoria, porque en Colombia no ven y no les hago cargo por ello lo que viene por una necesidad fatal, por el curso de acontecimientos que no está en nuestro poder modificar. Este país necesita el Canal, tiene los recursos necesarios para hacerlo y ejercer control sobre él; no consentirá, por ningún motivo, en que los europeos lleven a cabo la obra; y ahora o más tarde, con o sin nuestro consentimiento y gústeles o no a las potencias europeas, el Canal se abrirá por donde convenga a los Estados Unidos. Si entre nosotros hubiera verdaderos hombres de Estado, ya se estaría pensando en sacar provecho de lo que no tiene remedio; pero nuestro criterio es el mismo de España. En fin, cada uno es como Dios lo hizo, y a veces, peor.
A fines de junio, Martínez Silva terminó de redactar un largo documento titulado Sobre la cuestión del Canal ístmico con los Estados Unidos , preparado para el Gobierno colombiano, fechado el 25 de junio de 1901, y dividido en 11 partes, a saber: Puntos previos; ¿Cuál será la vía que se escoja?; ¿Podrá la compañía francesa completar la obra del Canal?; Otras contingencias; Las potencias y el Canal; Inglaterra y los Estados Unidos; Neutralidad del Canal; los dos canales; El imperialismo americano; El Canal y los panameños; y La Compañía francesa y el Canal.
De ese sesudo contenido, a continuación solo reproducimos algunos apartes de un tema: Puntos previos.
