Cosas mágicas pasan en la cocina. Se mezclan alimentos que cambian de color, sabor y forma que se transforman en creaciones deliciosas.
Invite a sus nietos, a sus hijos o a sus sobrinos a cocinar. Es un buen momento para conversar y trabajar en equipo; hacer recetas familiares y contar anécdotas. Mientras las recetas van tomando forma, los niños aprenden y experimentan con sabores y texturas; afianzan habilidades matemáticas como contar, se les puede enseñar los principios para sumar, restar, multiplicar y dividir. Se desarrollan habilidades de motricidad fina al usar utensilios de cocina o amasar.
Si se embarran o algo se derrama no pierda la paciencia, porque no se trata de que todo sea perfecto, se trata de pasarla bien y disfrutar del proceso y el producto final.
“A la mesa” comparte con ustedes hoy dos recetas fáciles de hacer con niños en la cocina, unas galletas de avena con chocolate y un lollipop de cheesecake de fresas sin azúcar, sin gluten y sin nueces.
¡A disfrutar!

