Más allá del punto de vista individual, es una realidad que la entrada masiva de ilegales crea un problema social enorme, incluyendo evasión de impuestos, prestaciones, y explotación.
En la otra cara de la moneda está el inmigrante, que busca en nuestro país estabilidad y posibilidades de progreso.
La situación se torna cada vez más delicada, pues plantea muchos problemas: tráfico internacional de indocumentados, vacíos legales, corrupción, falta de presupuesto y falta de colaboración entre entidades gubernamentales.
Indocumentados
No solo en países como Estados Unidos hay tráfico de indocumentados. En mucha menor escala, éste se da en nuestro país a través de países vecinos. "Mediante operaciones encubiertas, hemos desarticulado bandas de Perú, Colombia y República Dominicana que se dedican al tráfico de personas", afirma Luis Corró, asesor legal de la Dirección de Migración, "pero muchos de los responsables cuentan con excelentes equipos legales y su condena definitiva resulta un trabajo arduo. Hasta la fecha, solo se ha logrado una".
Dime de dónde vienes
En el caso de Ecuador, el principal problema es el tráfico de chinos. Ellos son provistos de documentos falsos y llegan a áreas como Chepo, Chame, Azuero, Coclé e incluso a puertos de la ciudad, en lanchas rápidas.
También a través de Ecuador y Costa Rica se ha detectado tráfico de hindostanes.
En cuanto a los colombianos, son muchos los que han optado por salir de su país huyendo de los conflictos armados y entran por diferentes vías.
Esta alarma ha provocado que las autoridades de Migración establezcan programas para grupos específicos.
En el caso de los chinos, "se realizó un censo de regularización y reunificación familiar que tiene como finalidad conocer cuántos de ellos están en Panamá, cómo llegaron, cuántos tienen opciones dentro de la ley y cuántos familiares más desean traer", informa Corró. De este modo, "los hemos llevado a la legalidad". Con los hindostanes, se han avanzado conversaciones para hacer algo similar
Turistas para siempre
Nuestra ley de migración data del año 1960 y permite que cualquier persona, a menos que pertenezca a una nacionalidad restringida, entre al país como turista y luego cambie su estatus migratorio. "Esta situación hace muy fácil la entrada de personas que desde un principio llegan con ánimos de quedarse", afirma Luis Corró.
Una de las pocas reformas que ha tenido esta ley amplió el plazo de estadía de un turista. Antes era de un mes prorrogable. Ahora es de 3 meses, prorrogables a 3 meses más. Otro proyecto, aprobado en 1999, eliminó la obligatoriedad de presentar el paz y salvo nacional a la salida del país, lo que permite que extranjeros en calidad de turistas trabajen sin pagar impuestos ni seguridad social, poniendo al nacional en una situación desventajosa.
Nuestra Constitución establece que la Política Migratoria debe establecerse analizando los temas económicos, sociales o demográficos. "Hay países que están muy poblados y no podemos aceptar la migración sin ningún tipo de diques o de controles porque los panameños quedaríamos siendo una minoría en Panamá", sostiene Corró.
Los crecientes niveles de pobreza y desempleo en nuestro país también abogan por una política más estudiada. Según Corró, estos temas muy poco se debaten porque se tiende a pensar que el país que no desea recibir inmigrantes es un país no cooperador. Sin embargo, si la entrada de inmigrantes se realiza de forma desordenada, se generan muchos más problemas, entre ellos la delincuencia y la explotación.
La situación de la legislación está siendo encarada en dos frentes. El primero de ellos es la reglamentación de la ley que está en vigencia. Este año fue aprobado el Decreto Ejecutivo 52 del 19 de febrero de 2003, que define los grados de parentesco necesarios para optar por los distintos tipos de visa y la permanencia definitiva; y establece otras disposiciones, como cambios de estatus y visas autorizadas para nacionalidades restringidas y obligaciones solidarias. Otro proyecto en este mismo frente es la definición del controversial proceso de visas autorizadas, cuyo último escándalo se destapó en el año 1999. El tercer decreto que se está elaborando es un manual con los requisitos migratorios.
El segundo frente maneja la creación de una nueva ley migratoria. Para redactarla, se han requerido los servicios de Gina Picardi de Illueca, quien iniciará su labor con un ciclo de conferencias que se espera resulte en un debate a nivel nacional donde participarán grupos interesados como la Cámara de Comercio, la Asociación Bancaria, la Iglesia católica y grupos de trabajadores.
Legislaciones relacionadas
Efectivamente, la creación de una nueva legislación migratoria es primordial, pero se requiere la revisión de otras legislaciones como la laboral en lo que se refiere a los permisos de trabajo para extranjeros, que se obtienen en los casos de "técnicos" y "expertos". ¿Son ellos absolutamente necesarios? ¿Podrían ocupar esas posiciones personal panameño?
Otras entidades estatales -como las alcaldías, que otorgan permisos para la venta de licor, y el Ministerio de la Mujer y la Familia- también pueden ofrecer su grano de arena para resolver algunos problemas ligados con migración.
Abogados y leguleyos
Puede encontrarlos en la acera o en los pasillos de Migración. A la primera señal de desconocimiento se acercan. "¿No sabe qué hacer? Yo lo puedo ayudar. Ellos siempre conocen a alguien adentro que les facilitará todo. Lo cierto es que algunos desaparecen luego de sacarle miles de dólares a sus víctimas. Otros sencillamente hacen perder tiempo al inmigrante y, en el peor de los casos, después de mucho tiempo, esfuerzo y dinero gastados, al extranjero no le queda más que volver a su país.
"Se ha recurrido a la realización de un catálogo donde aparecen nombre y fotos de los abogados, pasantes y tramitadores para poder ser reconocidos, pero no hemos podido terminar con la mala práctica de los abogados que nombran como pasante o tramitador a señores que incluso tienen antecedentes por el hecho de que se convierten en agentes captadores de trabajo para esos abogados. Algunos deliberadamente atrasan el trámite de sus clientes al no notificarse en las ventanillas, pues si lo hacen tendrían una fecha tope para presentar documentos, y tienen tantos clientes que no pueden cumplirles".
Corrupción
Algunos tramitadores también han estado envueltos en problemas de corrupción, ya que ofrecen a empleados de la dirección coimas para el aceleramiento de sus trámites. "La corrupción no empieza por el funcionario de Migración. El usuario, los pasantes y tramitadores son los grandes culpables de que esto esté ocurriendo". Según Corró, es doloroso que se generalice, porque el funcionario de Migración no tiene incentivos y gana un sueldo muy bajo y generalmente es el usuario quien promueve el acto de corrupción.
Pero más allá de generalidades, es cierto que se han dado casos de corrupción que involucran a funcionarios.
Ilka de Barés, directora de Migración, confirma que "algunos inspectores de puertos y personal del aeropuerto han sido destituidos por la mala utilización de los sellos oficiales.
Cosas de dinero
Barés confiesa que poco tiempo después de haber aceptado su nombramiento, estuvo a punto de renunciar". ¿Cómo querían que trabajara si ni siquiera tenía toner para imprimir los documentos?
A pesar de las recaudaciones que realiza Migración en concepto de trámites, parte de ellas entran a un fondo extra-presupuestario llamado "fondo de repatriación" que es utilizado para cubrir gastos de deportaciones. Entran aquí también los operativos, el transporte interno y la alimentación de los involucrados. El resto, pasa a las arcas del Estado, pero no necesariamente lo aportado revierte.
No es difícil percatarse de las grandes necesidades de la institución. Su edificio no está en buenas condiciones y se ha quedado corto de espacio para albergar a sus empleados y atender a la cantidad de público que asiste diariamente. El sistema mecánico de archivadores no funciona, y largas bandejas repletas de expedientes reposan sobre bloques y armarrápidos. El sistema informático, que colapsó en 1999, no había sido reestablecido hasta ahora.
Barés ha solucionado algunas de estas dificultades con paciencia y buena voluntad. Y gracias a donaciones como las recibidas por parte de las asociaciones chinas luego de logrado el acuerdo de censo. Sin embargo, se necesita más apoyo.
La labor de la Dirección de Migración va mucho más allá que ofrecer y negar visas. "Migración es un tema muy importante, que debe considerarse de forma más seria", afirma Corró. "Es un tema de Estado, porque de la correcta implementación de sus políticas, puede depender el futuro del país".