Las nuevas reglas de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas se establecieron con el fin de mantener la pelota en juego y resguardar la seguridad de los pícheres, pero están teniendo un efecto imprevisto: menos cuadrangulares.
Hasta esta temporada se utilizaban principalmente bates de fibra reforzada de polímero de carbono.
Gregg Kurt Barr
Mánager del equipo de Michigan.
El problema era que con el uso esos bates enviaban las pelotas más lejos y a velocidades más altas - a veces como resultado de un efecto de trampolín.
Según el nuevo estándar de rendimiento de los bates de USA Baseball, el grupo organizador de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas, los bates en 2018 son construidos para que funcionen más como los bates de madera en las mayores.
“Alucinantemente diferente”, dijo Kurt Barr, coach del equipo de Michigan. “Lo ves allá afuera, tienes que conectar casi un hit perfecto para enviar la pelota encima de la cerca de 225 pies. La pelota suena bien cuando le pega el bate, el swing se ve bien pero esas pelotas simplemente se mueren”. Solo se han conectado 10 vuelcacercas en 21 partidos, una vez transcurrida la primera mitad de la Serie Mundial el lunes por la noche, sin que un equipo registrara más de un cuadrangular. En 2017 se batearon 61 bambinazos en el torneo.

