Chile sufrió ante Australia (1-1) ayer en Moscú, pero se citó con Portugal en las semifinales de la Copa de las Confederaciones el próximo miércoles en Kazán.
James Troisi adelantó a los australianos en el primer tiempo (42) y dejó a la Roja a un gol de la eliminación, pero Martín Rodríguez selló el boleto para semifinales al marcar el tanto del empate mediado el segundo tiempo (68).
Juan Antonio Pizzi, que presentó un 11 inicial con varios suplentes, afirmó que “no se subestimó” a Australia “ni se pecó de confianza”, en la conferencia de prensa.
“Teníamos la posibilidad de realizar algunas modificaciones por circunstancias” como la acumulación del cansancio, los lesionados y los advertidos con tarjetas, “pero bajo ningún punto de vista subestimamos al rival ni pecamos de confianza”, dijo Pizzi para justificar su 11 inicial en un partido en el que a Chile le valía con el empate e, incluso, con la derrota por la mínima para jugar las semifinales de la Copa de las Confederaciones.
Australia se adelantó en el marcador y tuvo ocasiones para eliminar a la Roja, que al final cumplió su objetivo y se medirá a Portugal el próximo miércoles en Kazán.
“Fue el partido al que más nos costó adaptarnos e imponer nuestro juego por varios factores: el rival tuvo una actuación muy buena, con mucha agresividad, en algunos casos excesiva, y en los balones divididos, que es uno de nuestros puntos fuertes, nos superaron en muchos momentos”, analizó.
Pizzi consideró normal que los suplentes no dieran el mismo nivel que los habituales, “pero no podíamos arriesgarnos” a perder alguno de ellos de cara a lo que resta del torneo, añadió.

