El domingo 23 de enero de 2004, el lanzador panameño Lenín Picota acarició un juego perfecto en la liga nicaragüense de béisbol. Todavía hay controversia, porque el único bateador que se le embasó recibió un pelotazo en la octava entrada.
Picota sonríe y revela, sin meterse en el lío, que en ese episodio quedó en duda si Juan Vicente López de los Leones de León metió el brazo para ser golpeado.
El exserpentinero no olvida que solo faltaba un out cuando López le convirtió un juego perfecto en uno sin hit ni carrera. Al final ganaron 4 a 0.
Han pasado 12 años y Picota recuerda con detalle la hazaña que consiguió con los Tigres de Chinandega, el mismo club que ahora dirige.
Con los Tigres acaba de cumplir su primera campaña en el béisbol de Nicaragua, tampoco la olvidará. Fue campeón en la V Serie Latinoamericana, que se desarrolló en Colombia; campeón de la temporada en Nicaragua, y además fue nombrado director del año.
El hombre de 50 años, 25 de ellos dedicados a la pelota profesional, elogió el desarrollo que ha tenido el béisbol nicaragüense, donde este deporte es considerado como una religión.
Los trofeos que ganan los Tigres no reposan en su casa club, se los entregan a la Inmaculada Concepción en la basílica de El Viejo, para rendirle tributo.
Su población es de 150 mil habitantes y su estadio tiene una capacidad de 5 mil fanáticos; sin embargo, para la final los organizadores permiten que ingresen unas 10 mil personas.
“No cabe ni un grano de arroz parado entre dos personas”, detalla Picota, que está de visita en Panamá por unos días.
El director de los Tigres tiene que estar en Chinandega mañana viernes, porque se le suman nuevos patrocinadores, que ayudarán a costear los refuerzos de lujo que aportaron en los triunfos de casa y en Colombia.
Picota reconoció que comenzaron la temporada muy floja, con solo 2 ganados en 11 presentaciones, esto obligó a que se hicieran otras contrataciones para reforzar la novena.
Llegaron los curazaleños Yurendell de Caster, primera base; Curt smith, jardinero derecho y Dashenko Ricardo, receptor, los tres integrantes de la selección de Holanda que jugará el Clásico Mundial de este año.
Además, fueron contratados Eulogio de la Cruz y Samuel Gervacio, ambos jugaron en Grandes Ligas y los venezolanos Raúl Ruiz y Osman Marval.
En Nicaragua compiten cuatro clubes en la liga profesional. Boer, Oriental y Gigantes completan la tabla de posiciones.
“Se juega buena pelota en tierras nicaragüenses, siempre ha sido así. Todos los equipos se refuerzan para satisfacer a la fanaticada ansiosa de victoria”, agregó.
Picota aclaró que los panameños no pueden jugar en Nicaragua, debido al reglamento de la Asociación Latinoamericana, que solo permite que los peloteros jueguen en su país de origen. Venezuela no forma parte de esta agrupación.
“En Nicaragua al extranjero se le exige, y tiene que rendir, porque sabe que es fácil cambiarlo”, destacó.
El exlanzador, que jugó en las fincas de los Cardenales de San Luis, Expos de Montreal y Marineros de Seattle, sugirió que se debe reformar el sistema amateur de liga que existe en Panamá. “Para mí este formato está obsoleto”, dijo.
Picota apuesta por clubes, igual que el que dirige en Chinandega. “Nosotros tenemos buenos estadios en Panamá, lo que nos hace falta es identificar al equipo con el pueblo”.
“Sabemos que existe fanaticada. En Panamá es el único lugar que yo conozco que la categoría juvenil mete en un estadio 15 mil fanáticos”, sentenció.
En la ronda regular del torneo juvenil panameño, que comprende del 3 al 27 de enero pasado, entraron a los coliseos 112 mil 916 aficionados.
Otro de los aspectos es que “en Nicaragua siempre se le da la oportunidad a los jóvenes”, y citó como ejemplo a Ismael Munguía, de 18 años de edad, quien al final de temporada fue el novato del año y a Jesús López, que se ganó el mejor campo corto del torneo.
También reveló que los pagos a los peloteros se les hacen quincenalmente, “se les respeta”. “Los contratos no son como el caso de Didier Sáez, un preparador físico panameño que todavía le deben dinero del campeonato panameño de 2014”.
Picota lanzó dos temporadas en Nicaragua y en Panamá hizo la selección nacional desde 1999, cuando se le permitió a los profesionales jugar hasta 2008, año en que se retiró, “sin ningún homenaje”.
También jugó en México, China, Corea del Sur y Venezuela. “Fueron 25 años de pelota”, advirtió.
Sobre el campeonato colombiano, elogió el trabajo de los jugadores de Panamá Metro, que asistió al torneo en calidad de campeón. Los Tigres de Chinandega vencieron en la final a los Leones de Montería, de Colombia.
Los Tigres pudieron disputar el galardón en tierras colombianas, debido a que ganaron el título nicaragüense al vencer a los Gigantes de Rivas.
Picota, con sus créditos acumulados, tiene asegurado un año más de contrato con los Tigres de Chinandega.





