EXLANZADOR DE LAS GRANDES LIGAS

El duque de Cuba

El duque de Cuba
El exjugador cubano observa a uno de los niños que compitieron por uno de los premios, ayer en el e

Orlando Hernández es una leyenda del béisbol, ganador de cuatro Series Mundiales, dueño de un peculiar estilo de lanzar y de un apodo que heredó de su padre, El Duque.

El exlanzador de los Yankees de Nueva York fue el invitado de honor del pitch hit & run, que finalizó ayer en el estadio Rod Carew, donde se escogió a cuatro peloteros para que viajaran a Estados Unidos a presenciar un partido de las Grandes Ligas.

El Duque motivó a los jóvenes panameños para que terminen sus estudios y para que trabajen “duro cuando lleguen a los campos de entrenamiento”, así se forja, dice el espigado lanzador, el camino para ser un buen jugador.

“Estudio en la mañana y deporte en la tarde, como me enseñaron en mi tierra”, esa es la consigna de Hernández, quien es considerado uno de los mejores lanzadores del béisbol de Cuba, donde jugó con los Industriales en la década de 1990.

El amante del son cubano destacó que vivió buenos momentos en las Grandes Ligas, sin referirse a ninguno en especial, porque agregó que realmente su felicidad llegó en ligas menores, cuando pudo jugar de nuevo béisbol tras ser sancionado de por vida en su país.

En 1997 El Duque salió de Cuba en busca de oportunidades rumbo a Estados Unidos y años después firmó con la organización de los Yankees por 750 mil dólares, fue el inicio de una carrera de nueve temporadas, en la que acumuló 4.13 en porcentaje de carreras permitidas, con 90 victorias y 65 derrotas.

El duque de Cuba
El exjugador cubano observa a uno de los niños que compitieron por uno de los premios, ayer en el e

“Los Yankees es algo especial, es una novena de tradición, que no usa nombres en su uniforme y que su logo dice mucho, es una inspiración”, detalló Hernández sobre el club en el que pasó sus primeras cinco campañas en las mayores.

El oriundo de Villa Clara se mantiene ligado al béisbol, y comentó sobre la agencia libre, la posible inclusión de Mariano Rivera al Salón de la Fama y de las nuevas reglas que intentan implementar en el béisbol estadounidense.

“Tengo la esperanza de que todo se resuelva. No me voy a poner ‘comparón’ como dicen en República Dominicana, pero el tema de salario es complicado y es un tema de cada uno”, dijo Hernández al referirse a la agencia libre, un tema que esta campaña tiene a varios peloteros entrenándose aparte porque no han llegado a un acuerdo con ninguna organización.

El cubano de 52 años de edad y radicado en Miami, Estados Unidos, posee tres anillos de campeón con los Yankees de Nueva York y uno con los Medias Blancas de Chicago.

El Duque está familiarizado con el béisbol panameño y no le costó barajar varios nombres, entre ellos Carlos Calicho Ruiz, Carlos Lee y Ramiro Mendoza. “Me tocó verlos jugar y son un ejemplo a seguir para cualquier pelotero que quiera llegar lejos”, destacó.

El exnúmero 26, medallista de oro de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y gloria cubana dijo que no existen grandes diferencias entre un pelotero aficionado y el profesional en el terreno de juego.

Hernández agregó que “para mí no hay profesional ni aficionado, para mí existe un pelotero y en la actualidad ambos juegan por dinero, lo que varía es la mentalidad de cómo jugar béisbol, con pasión o sin ella”.

 

 

El duque de Cuba
El exjugador cubano observa a uno de los niños que compitieron por uno de los premios, ayer en el e

Sobre las nuevas reglas que quieren implementar para agilizar el juego de pelota, como por ejemplo los 20 segundos para los lanzadores, se mostró de acuerdo, “siempre y cuando no trastoque la esencia del béisbol”.

Agregó que “no le gustaría ver corredores en bases”, como se pensaba hacer cuando un juego de pelota estaba empatado y habían transcurrido más de 10 entradas.

Al Duque Hernández se le recuerda por su peculiar manera de elevar la pierna izquierda hasta casi la mejilla y esconder el brazo detrás de ella para entonces hacer su disparo al plato.

El cubano no sabe exactamente cuándo empezó a practicar este movimiento y revela que pudo ser al intentar cambiar su modo de lanzar, ya que antes abría demasiado los brazos a la hora de tirar la bola. “Me alegro de haberlo hecho, porque me funcionó”, señaló.

También explicó de dónde salió ese mote de El Duque que tanto respeto le dio en las mayores y hoy en día forma parte de su nombre. “Mi papá, Arnaldo Hernández Montero, también jugó en Cuba y le decían El Duque, a los hijos siempre los apodan como a los padres”.

Hernández trabaja actualmente para la organización de los Yankees y es comentarista de radio en ESPN.

Sobre Mariano Rivera, dijo que él piensa que va a llegar fácilmente al Salón de la Fama. El excerrador panameño es uno de los aspirantes este año para entrar a Cooperstown, donde solo ha inscrito su nombre Rod Carew por Panamá.

“La incógnita es solamente si será unánime o no. Entrar es lo importante y hasta el momento ningún pelotero ha podido hacerlo con el 100% de los votos emitidos por la Asociación de Escritores de Béisbol de Estados Unidos”.

El jugador, que según registros de baseballreference.com comenzó a jugar desde los 32 años, asegura que Rivera es una inspiración para la juventud panameña y que a eso se debe que muchos de ellos aspiren a llegar a los Yankees, el club que también le ayudó a triunfar. “No hay otra razón”, agregó.

 GANADORES

Después de eliminatorias en todo el país, ayer en el Rod Carew compitieron los 66 mejores representantes de todo Panamá.

Los ganadores fueron en la categoría 2006-2007 Yander Correa, de Chiriquí y Brian Bonilla, de Panamá. En 2008-2009 Víctor Flavio, de Coclé, y Alexander Batista, de Herrera.

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