EQUITACIóN

Elegancia y precisión

Elegancia y precisión
Elegancia y precisión

Luzmila Álvarez dice que el adiestramiento es la base de la equitación, un deporte olímpico que se practica en Panamá y que este fin de semana, en el Parque Metropolitano, tuvo acción.

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Thompson va por su segunda medalla en Buenos Aires‘Este oro es para todos’

Al adiestramiento también se le conoce como la doma clásica o dressage y consiste en guiar a un ejemplar por un recorrido en el que se destaque su elegancia y obediencia, ambos aspectos conjugados en una perfecta armonía con el jinete. Al final muchos se llevan los aplausos de los asistentes como premio a la precisión.

Este es el segundo campeonato de adiestramiento que realiza la Organización Ecuestre de Panamá (OEP), compuesta por cuatro clubes, y que además utiliza como sede las instalaciones del club Castilla del Oro, ubicado en Pedregal.

Elegancia y precisión
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El adiestramiento, junto a la prueba de salto individual y por equipos, forman parte de las pruebas ecuestres que se disputan en los Juegos Olímpicos.

Una de las máximas exponentes de este deporte en Panamá es Marissa Thompson, quien estuvo participando en los III Juegos Olímpicos de la Juventud, de Buenos Aires, Argentina, donde ganó una medalla de oro por equipos internacionales.

Resultados

Algunos de los ganadores de la jornada de ayer fueron en segundo nivel másters Jean Luc Peyrot (Casco Helvético); en adultos Natasha Barrientos (Maximus). En primer nivel adulto Liza Schastlivaya (Urchin); Infantil Mikah Dumas (Turbo), Valentina Bravo (Radical) y Alexandra Motta (Lordana). En training, Masters: Anamae Orillac (Remis) y Luzmila Álvarez (Courvuisier). En Adulto Brianna Meighan (Amador Z). En juvenil Juliette Van Langen (Mariposa).



La amazona Thompson entrena actualmente en Guatemala, pero hizo sus pininos en las pistas panameñas. Ayer no tuvo suerte, quedando en la posición 15 de 30 en el salto individual.

En el redondel de Clayton ahora otras estrellas están abriéndose paso, en este caso en el dressage.

Álvarez, además de participar en la competencia de ayer, es comisario y juez de salto. Su experiencia la comparte con los jóvenes talentos, antes de salir a hacer su rutina en una pista que tiene forma de un rectángulo arenoso, donde todos los binomios (jinete-caballo) intentan impresionar a los jueces.

Entre clases y cuido del caballo (alimentación y pesebrera) un atleta tendría que desembolsar entre 500 y 700 dólares mensuales; sin embargo, dice Álvarez, secretaria de la OEP, es como cualquier otro deporte en el que hay que invertir para mantenerse y ganar.

Elegancia y precisión
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En la cita de ayer en el Parque Metropolitano también estuvo Anastacios Moschos, veterinario panameño que reside en Alemania, y que en esta ocasión fue uno de jueces de la competencia. Moschos dictó un seminario el pasado viernes sobre este tema.

El también jinete y juez de salto internacional, sustentó las palabras de Álvarez sobre el adiestramiento, al que considera la base de toda disciplina ecuestre y consiste en lograr la armonía perfecta entre jinete y caballo. “Exhorto a nuestros jinetes a seguir practicándolos”, destacó.

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