En el Liverpool ha ido ganando enteros con el tiempo: el brasileño Roberto Firmino espera volver a brillar el martes contra el Oporto en la vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones, sin olvidar su esperanza de poder hacerlo también en el Mundial.
Con 22 goles este año (13 en Premier League, 7 en Champions, 1 en la previa de la Liga de Campeones y otro en la FA Cup), ha ido abandonando poco a poco la segunda fila para comenzar a ser protagonista, algo a lo que ha contribuido mucho la marcha de su compatriota Philippe Coutinho al Barcelona en enero.
Ello le ha permitido ganar peso en el equipo y conformar el nuevo tridente ofensivo de los Reds, con el egipcio Mohamed Salah y el senegalés Sadio Mané.
El Oporto, derrotado 5 a 0 en la ida, se presentará en Anfield con el cartel de víctima perfecta, en un partido que parece un simple trámite. “Firmino es uno de los jugadores más subestimados de la Premier League”, asegura el exjugador de los Reds Jamie Carragher.
“Está bien valorado por Jürgen Klopp, pero fuera del Liverpool no le mencionan cuando se habla de los mejores atacantes”, señaló.
En el Liverpool la tendencia natural es el juego de ataque y la intensidad, una presión añadida para los hombres de arriba.
“Marca goles, crea ocasiones (...) Pero eso no es todo lo que ofrece. Si lo miras bien, su motivación y su entusiasmo para volver y para defender son increíbles”, estima su joven compañero de equipo Trent Alexander-Arnold.

