Carros, casas, dinero y vida de ricos. Esa es la percepción que tenemos de todos los futbolistas que vemos en la televisión, una imagen que esconde con sus encantos la verdadera realidad. Solo el 2% de los jugadores que practican este deporte logran alcanzar todas esas metas.
La mayoría de los futbolistas tienen carreras deportivas cortas e inestables, como lo demuestra un informe que elaboró la Federación de Futbolistas Profesionales (FIFPro), en una encuesta que realizó a 14 mil futbolistas de 54 países y 87 ligas. No menciona a Panamá. La nota detalla que los jugadores profesionales sufren irregularidad en sus pagos, su futuro es incierto y, con frecuencia, no están preparados para la vida después del fútbol.
En otro ejemplo de trato injustificado, el 29% de los jugadores que fueron transferidos afirmaron que, o bien habían recibido presión para incorporarse a otro club o bien no habían ido al club que deseaban. De acuerdo a la nota, casi “el 7% de los futbolistas informó de que habían experimentado personalmente propuestas directas para arreglar partidos en el curso de su carrera, y esa cifra ascendía al 11% para los futbolistas mayores de 30 años”. En cuanto a los salarios, la encuesta echa por tierra el mito de que los futbolistas disfrutan de un estilo de vida sumamente privilegiado. Más del 45% de los encuestados gana menos de mil dólares mensuales.
A nivel mundial, la media del salario neto mensual se sitúa entre los mil y los 2 mil dólares. “Únicamente en la élite de este deporte los jugadores reciben un sueldo atractivo: solo el 2% de los futbolistas ha recibido 720 mil dólares o más al año, en sueldo neto”, asegura el informe mundial. Se invitó a los encuestados a responder a 23 preguntas, que abarcaron temas como salarios, contratos, transferencias, entrenamiento, arreglo de partidos, violencia, seguridad laboral, salud, bienestar y formación.
Entre las conclusiones principales se menciona que a nivel global el 41% de los futbolistas ha informado de no haber recibido su salario a tiempo, al menos en una ocasión en las últimas dos temporadas, siendo este un derecho fundamental de todo trabajador. La encuesta reveló además que más de 700 futbolistas (el 6% de los encuestados) han recibido presión para rescindir o renovar su contrato, apartándolos del resto de sus compañeros de equipo y obligándolos a entrenar por separado. La realidad panameña no fue mencionada; sin embargo, meses atrás se comentó que se censó a los nuestros, pero los resultados no han sido revelados.

