Greg Oden, número uno del draft de la NBA en 2007 y reciente apuesta de Miami Heat, disputó su primer partido de baloncesto tras 1,418 días en los que ha estado tratando de superar sus problemas de rodillas.
Oden, de 25 años, disputó 3:59 minutos en el partido de pretemporada que el Heat disputó el miércoles en Nueva Orleans.
Solo necesitó unos pocos segundos para demostrar por qué llegó a ser la mayor esperanza joven de la NBA: en su primera jugada la clavó en el aro de los Pelicans y el banquillo de Miami lo celebró como si fuera el tercer anillo seguido de campeón.
“Para mí el éxito es entrar y salir de la cancha sin problemas físicos. Mi sueño es poder jugar al baloncesto y la primera meta es salir ahí, correr arriba y abajo y que no me duela nada. La segunda meta es mi segundo partido”, dijo Oden, que se sometió a varias operaciones de rodilla en los últimos años, en los que apenas pudo jugar. No lo hacía desde el 5 de diciembre de 2009 con los Portland Trail Blazers, el equipo que prefirió a Oden en lugar de Kevin Durant como primera opción del draft de 2007.
