La local Katinka Hosszu y el británico Adam Peaty compartieron los reflectores ayer en el segundo día de competencias del Mundial de natación.
Peaty se llevó la victoria en los 100 metros pecho, mientras que la sueca Sarah Sjostrom quedó muy cerca de romper su propio récord mundial en los 100 metros mariposa.
La dama de hierro húngara no decepcionó en casa al alzarse con una electrizante victoria en la final de la prueba individual de 200 metros combinados de mujeres, apoyada por un público que siempre se mantuvo de pie y no dejó de ondear la bandera en la Arena Duna.
La tricampeona olímpica de 28 años dominó de principio a fin en la carrera de cuatro tipos de nado, cerrando con estilo libre y un tiempo de dos minutos y siete segundos. La japonesa Yui Ohashi se colgó la plata y la estadounidense Madisyn Cox se tuvo que conformar con el bronce.
Ahora luciendo un enorme tatuaje de león en su brazo izquierdo, Peaty llegó a la mitad de la competencia por debajo de la marca mundial que él mismo estableció en los Juegos Olímpicos de Río 2016, pero se retrasó un poco en el regreso para parar el reloj en 57.47 segundos. La estrella británica no alcanzó su marca de 57.13 pero registró el segundo mejor tiempo de todos los tiempos en la prueba. La plata fue para el estadounidense Kevin Cordes y el ruso Kirill Prigoda se colgó el bronce.

