Sobre otra pista lodosa y en medio de una densa neblina, Justify conquistó el sábado la carrera de Preakness Stakes y se mantuvo en posibilidades de ganar la Triple Corona del hipismo estadounidense.
También con ello siguió latente la oportunidad para el entrenador Bob Baffert, quien podría hacerse de la Triple Corona por segunda ocasión en cuatro años.
El potro libró una cerrada competencia con varios rivales, sobre una pista fangosa, similar a la que recorrió para imponerse en el Derby de Kentucky. Esta vez hubo, además, una niebla que impedía atestiguar lo que ocurría en la recta del fondo.
La última curva
Cuando los caballos emergieron de la niebla en la última curva, Justify marchaba en la punta.
Mejoró a un récord de 5-0 y disputará Belmont Stakes el 9 de junio, en busca de hacer lo que American Pharoah hizo por Baffert en 2015.
Justify no pareció resentir los efectos de un golpe en una pata, un problema que se descubrió después del Derby y al que Baffert restó importancia en días recientes.
Good Magic fue el más cercano perseguidor de Justify desde la largada. Ambos intercambiaron la punta durante la carrera de una milla y 3/16.
Bravazo, guiado por el panameño Luis Sáez, rebasó a Tenfold, que llevaba la monta de su compatriota Ricardo Santana Jr. para quedarse con el segundo puesto, mientras que Good Magic se rezagó al final y terminó cuarto.
“Fue una comedera de uñas”, dijo Baffert, cuya séptima victoria en el Preakness lo empata con el jinete del siglo XIX, Wyndham Walden, por el récord de todos los tiempos.
Baffert también igualó el tope de Wayne Lukas de 14 victorias en las tres carreras de la Triple Corona.
Igualmente, fue Baffert quien ensilló a American Pharoah en 2015, cuando el ejemplar de tres años se convirtió en el primer caballo en 37 años en completar los codiciada tripleta.
Invicto en cinco aperturas, Justify puede completar la codiciada barrida de la Triple Corona con otro triunfo en el Belmont Stakes el próximo 9 de junio.




