Garry Kasparov, quien dominó los tableros de ajedrez durante 15 años, continúa invicto ayer en el segundo día de su regreso a la competencia. Pero no consigue ganar, a pesar de su promesa de endurecer su juego.
El excampeón del mundo (1985-2000), que se permite un “paréntesis” en San Luis, Estados Unidos, después de 12 años de retiro, se llevó ayer su cuarto empate consecutivo en Rapid and Blitz, una competición oficial del circuito mundial.
El lunes hizo tablas en las tres partidas que disputó, que incluyeron una particularmente esperada contra su compatriota de 27 años Serguéi Kariakin, gran esperanza del ajedrez .

