Angelique Kerber se cobró una pequeña venganza por su revés en la final olímpica del año pasado y avanzó por primera vez a los cuartos de final del torneo de Dubái al despachar ayer 6-2, 6-3 a la puertorriqueña Mónica Puig.
La alemana, cabeza de serie y segunda del ranking mundial, logró su tercera victoria en cuatro enfrentamientos contra Puig. La última vez que jugaron fue cuando la boricua se impuso en la final del tenis femenino de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.
“Siempre es difícil jugar contra Mónica, especialmente después de nuestro último partido”, dijo Kerber.
“Traté de no pensar en nuestra final en Río, porque este era un partido totalmente distinto”.
Kerber, que empezó la temporada como la primera del ranking mundial hasta que Serena Williams la desplazó al ganar el Abierto de Australia, volverá a la cima del ranking si gana el título en Dubái.
La alemana levantó los cinco puntos de quiebre que encaró ante Puig, incluyendo uno en el último game del primer set, cuando estaba en desventaja de 40-0.
“Me sentí bien desde el primer punto”, afirmó.