Ricardo Skinner es considerado como una institución en el barrio de El Chorrillo, por su labor por más de 25 años con los niños del área.
Muchos lo consideran como un segundo padre.
Y es que ya son casi 30 años de estar trabajando con los más pequeños en una lucha titánica contra el mundo de la violencia, las pandillas y las drogas que tanto amenazan al barrio chorrillero.

