Superados por completo en el segundo tiempo, los campeones del mundo alemanes perdieron ayer por 2-1 en Klagenfurt ante Austria, en partido preparatorio para el Mundial de Rusia, que supuso el regreso del arquero Manuel Neuer, después de ocho meses de ausencia por lesión.
Mesut Özil adelantó al combinado dirigido por Joachim Löw en el minuto 11, pero Martin Hinterreger (53) y Alessandro Schöpf (69) dieron a los austríacos su primer triunfo ante Alemania desde 1986.
Löw comentó que se trató de “una derrota molesta. Hicimos una buena primera parte, pero perdimos demasiados balones en el segundo tiempo y esto nos complicó la vida. Si en el Mundial jugamos así, no tendremos opciones”.
El objetivo principal de este amistoso fue, no obstante, ver la actuación de Neuer, que no había jugado un partido desde mediados de septiembre por una fractura del pie izquierdo.
Löw decidirá hoy si lo llevará a Rusia.
No se le puede reprochar a Neuer los dos goles encajados, que además salvó a su equipo en dos o tres ocasiones, mientras que su defensa parecía a veces superada por completo en el segundo período.