La mesa estaba servida. Brasil le ganaba a Uruguay por 1 a 0, un resultado sobrado ya que para consagrarse campeón, el equipo local solo necesitaba el empate.
Pero cuando la emocionada hinchada local comenzaba a celebrar el triunfo, a falta de 25 minutos en el reloj, el delantero uruguayo Juan Alberto Schiaffino marcaba el empate y ponía a sufrir al estadio Maracaná.
Cuando ya el partido entraba en la recta final, Alcides Ghiggia introducía el balón en la redes brasileñas, marcando así el definitivo 2 a 1 a favor de Uruguay y silenciando a más de 200 mil gargantas.
“Solo tres personas han podido silenciar al Maracaná entero con un solo gesto”, comentó el oriental luego del partido. “Juan Pablo II, Frank Sinatra y yo”.
