Miles de personas se apersonaron ayer al estadio Atanasio Girardot de Medellín para rendirle un homenaje a las víctimas del accidente aéreo en Cerro Gordo que acabó con las vidas de 71 personas, entre ellas miembros del equipo brasileño Chapecoense.
A las 6:45 p.m., hora en que estaba programado el primer partido de la final de la Copa Suramericana, el estadio estaba abarrotado de público con camisetas blancas. El escenario abrió sus puertas a las 4:45 p.m. y la entrada era libre. Se permitió el ingreso de niños mayores de cinco años, reportó el diario El Tiempo de Bogotá.
Vestidos de blanco, con flores y pañuelos blancos, el público recordó a cada una de las víctimas del accidente del avión de LaMia.

