Moyá por fin satisfizo a las italianas

Moyá por fin satisfizo a las italianas
LASERFOTO/AP

Curiosamente, el triunfo del "Il bello" ("El bello") como es continua y machaconamente denominado Moyá en Italia, ha llegado cuando en el país transalpino se celebra el "Día de la Madre", que anualmente en estas tierras tiene lugar el segundo domingo de cada mayo.

Moyá es, desde luego, un excelente tenista.

Moyá venció al argentino David Nalbandian por 6-3, 6-3, 6-1 en la final.

En su carrera ha conquistado, con el de ayer domingo, 17 títulos, entre ellos el prestigioso Roland Garros (1998) y en marzo de 1999 fue número 1 mundial.

Pero también, es especialmente seguido por el público femenino, que le considera, quizás, el jugador más atractivo del circuito tenístico, pese a que ello no le guste mucho, como quedó demostrado ayer sábado cuando un periodista italiano le preguntó su opinión sobre si era más seguido por las mujeres por su belleza o por su simpatía.

"Por mi simpatía. Bueno, la verdad es que quiero pensar que se me sigue por mi buen tenis, pues creo que si estuviera en la posición 60 no resultaría atractivo. Me gustaría que me siguieran por mi juego", dijo Moyá.

La respuesta del mallorquín parece más un deseo que una realidad, pues el caso Anna Kournikova, admirada y seguida por su belleza y que no ha ganado torneo alguno, parece quitarle razón.

La semana romana para Moyá, además, no ha sido fácil, ni dentro ni fuera de la pista. Ha tenido que luchar contra la lluvia, que aplazó al día siguientes los dos partidos nocturnos que debía disputar y se ha visto perseguido por los "paparazzi".

Y es que la "bomba" periodística del Torneo de Roma, según los medios de información italianos, es la presunta relación de Moyá con la tenista italiana Flavia Pennetta, una milanesa de 22 años y 1.72 metros, sin de momento grandes logros tenísticos.

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