Un Botafogo urgido de goles recibe hoy en Río de Janeiro al Nacional de Paraguay del atacante panameño Ricardo Clarke, que ganó 2-1 el partido de ida en casa, para definir el pase a octavos de final de la Copa Sudamericana-2018.
La expectativa es grande para los cariocas, que tienen el marcador en contra, y la hinchada está respondiendo en consecuencia: hasta el martes se habían vendido más de 25 mil entradas para el juego, que será disputado en el estadio Nilton Santos, en Río de Janeiro. La cifra constituye un récord en 2018 para el estadio, que en promedio vio cerca de 7 mil espectadores.
El partido, sin duda, será una prueba de fuego para Zé Ricardo, el técnico que debutó con el Botafogo el domingo en el Brasileirao. El Glorioso ha sufrido en este segundo semestre. Desde la renuncia de Alberto Valentim durante la Copa del Mundo, el fogao solo logró una victoria. El mal desempeño, coronado justamente con la derrota ante Nacional en el juego de ida, le costó el cargo a Marcos Paquetá, sucesor de Valentim. Para Ricardo, extécnico de Flamengo, la historia no comienza con buen pie.
