Las credenciales de Mike Piazza aparentemente no fueron lo suficientemente convincentes como para que el exreceptor fuera exaltado al Salón de la Fama en su primer año en la papeleta.
Piazza recibió 57.8% de los votos en 2013, año en el cual nadie ingresó al pabellón de Cooperstown.
Pero en 2014, Piazza tiene tan buenas posibilidades como cualquier otro candidato de recibir la llamada tan anhelada.
Para ingresar al Salón, un candidato debe recibir al menos 75% de los votos de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica (BBWAA, por sus siglas en inglés).
“En verdad siento que recibí mucho apoyo“, dijo Piazza luego de que los Mets lo exaltaran al Salón de la Fama del club en septiembre.
“Es un proceso. Estoy muy orgulloso de mi carrera“.
Piazza señaló el hecho de que que Yogi Berra y Joe DiMaggio demoraron en reunir los votos suficientes como motivo para sentirse optimista.
El receptor terminó su carrera con un promedio de .308, 427 jonrones y 1,335 remolcadas. Dichos números son incluso más impresionantes si se toma en cuenta que durante toda su carrera Piazza fungió mayormente como receptor, la posición defensiva más desgastante en el béisbol.
