La novena de Herrera está lista para saltar al terreno y hacer su debut el 5 de enero ante su similar de Chiriquí, en la fecha inaugural del campeonato nacional de béisbol juvenil.
Pero no se puede decir lo mismo del estadio Rico Cedeño en donde precisamente debutará en medio de muchas expectativas el que muchos consideran uno de los grandes favoritos para avanzar a la final esta temporada.
A pesar de los arreglos que le hizo el Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), la realidad en ciertas áreas del terreno de juego es otra, según una denuncia hecha por el dirigente herrerano Jorge Yoyi Tello.
Para Tello la situación del coliseo chitreano es apremiante y “hay que meterle la mano urgentemente y se necesita una limpieza profunda”.
La reveladora radiografía que hace Tello deja en evidencia el mal aspecto que presenta esta instalación de béisbol faltando apenas unos días para que se ponga en marcha el segundo torneo en orden de importancia del béisbol nacional.
La misma está fundamentada en los siguientes hechos: herbazales que cubren el muro de cemento en el perímetro del jardín izquierdo y central; la grama del terreno de juego que está contaminada; dos torres del alumbrado que están oxidadas; la falta de limpieza en los alrededores de los dormitorios, y el inservible tablero electrónico.
“Los vecinos del estadio Rico Cedeño me llamaron para que viera el muro de cemento que se está cayendo a pedazos; al igual, los padres de los peloteros están preocupados por sus hijos porque hay que hacer una limpieza profunda en todo el perímetro del estadio. Los predios de este coliseo están llenos de basura y alimañas”, afirmó Tello.
De igual manera el fanático de la novena herrerana destacó la situación de los dormitorios, los que, señaló, “hay que acondicionar con trabajos de pintura y colchonetas nuevas y revisar todos los baños”.
“La grama del terreno de juego no está seca, está contaminada totalmente y requiere de fertilizantes, aparte de que el estadio necesita pintura y dos torres están oxidadas”, subrayó el dirigente interiorano.
El problema con el muro detrás de la nueva valla en esta instalación interiorana, que según Tello está a punto de desplomarse, “es que los vecinos están molestos porque no aguantan la cantidad de mosquitos y cada vez que llueve se inundan sus casas”.
En relación al tablero electrónico del Rico Cedeño, Tello explicó que no se han arreglado los daños que presenta en su sistema electrónico.
“El tablero sigue teniendo los mismos problemas, como daños en el sistema eléctrico, y si ellos vinieron a repararlo no lo sabemos porque solo se revisa para cuando vienen los campeonatos nacionales”, aseguró.

