Como viene siendo habitual en esta época durante los últimos tres años, Pau Gasol vuelve a ser pasto de los rumores acerca de un posible traspaso, pero el español se lo toma con filosofía y dice estar habituado a esos comentarios.
“Estoy acostumbrado”, indicó ayer el jugador a los medios en la sesión de entrenamiento previa al partido de anoche de Los Angeles Lakers en Atlanta frente a los Hawks. “Ha sido algo constante para mí”.
En diciembre de 2011 tuvo los dos pies prácticamente en Houston, producto de una gestión por la que el base Chris Paul, procedente de Nueva Orleans, acabaría en los Lakers, pero la NBA echó atrás la operación.
El comisionado de la Liga, David Stern, venía de firmar un nuevo convenio colectivo que contaba entre sus objetivos con lograr una mayor igualdad y competitividad entre todos los equipos, por lo que consideró que la llegada de Paul a los Lakers iba en contra de ese principio.
Gasol encajó el golpe y aceptó la situación, dejando claro que su ilusión era seguir en el equipo aun a sabiendas de que los Lakers le estaban buscando una salida.