Tras perder contra Brasil por 2-0 el viernes y quedar eliminada del Mundial, la selección de Costa Rica volvió al trabajo ayer y sus jugadores defendieron lo realizado por la “generación dorada” del fútbol tico.
Los titulares contra Brasil tuvieron una sesión de recuperación y los suplentes se ejercitaron en el campo base, situado en las afueras de San Petersburgo, con la mente puesta ya en el último partido, contra Suiza, en el que los centroamericanos esperan poder despedirse de Rusia con una victoria “de orgullo”. De esta manera, Costa Rica ya no podrá repetir el éxito de 2014.
