Los Diablos Rojos del Toluca sufrieron ayer un auténtico infierno en su casa, pero tras una agónica serie de penales lograron colocar el noveno trofeo de campeones del fútbol mexicano en sus vitrinas, al derrotar por 7-6 al Cruz Azul en la final del torneo Apertura.
“La Máquina” azul, que había caído por 2-0 en la ida, se impuso en la vuelta por el mismo marcador, lo que hizo necesario el alargue y posteriormente la prórroga, en la que persistió el empate.
En los disparos desde el manchón de penal, los siete tiradores de los Diablos Rojos encontraron las redes, mientras que el único que erró su intento fue Alejandro Vela, el séptimo tirador de los celestes.
La tanda de los toluqueños estuvo a cargo de Israel López, Antonio Naelson Sinha, Diego de la Torre, Carlos Esquivel, Héctor Mancilla, Edgar Dueñas y Miguel Almazán. Por Cruz Azul acertaron sus primeros seis tiradores, Jaime Lozano, Miguel Sabah, Gerardo Torrado, Joaquín Beltrán, Pablo Zeballos y Gerardo Lugo.
Vela fue del gozo al pozo. En el tiempo regular, fue él justamente quien comenzó a darle vida a los Cementeros luego de que abrió el marcador a los 49 minutos.
El defensa Julio César Domínguez empató el global a dos tantos a los 78, con un cabezazo tras un tiro de esquina.
El Toluca conquistó su noveno título de campeón del fútbol mexicano y ascendió así al tercer lugar en la lista de clubes con más coronas en este país, detrás de las once que tiene el Chivas de Guadalajara y las diez del América.
El entrenador de los Diablos rojos, el mexicano José Manuel de la Torre, obtuvo con el de ayer el segundo título de su carrera.

