“Campeón no es el que gana un vez, campeón es el que defiende su título y lo gana de nuevo”, sentenció Héctor Cención.
El karateca volvió a ganar la medalla de oro en la categoría kata en el Campeonato Panamericano de Karate Sub-21, en Río de Janeiro, Brasil.
Es su segunda victoria seguida en este torneo, que ganó también el año pasado, pero en Argentina.
Segunda vez que ganas un título es este torneo, ¿qué fue lo más difícil?
Lo más difícil fueron los entrenamientos de alto rendimiento para esta competencia. Yo me preparé de la mejor manera posible para ganar este título.
¿Cuál fue tu estrategia para repetir la victoria?
La única estrategia fue entrenar, yo hago la modalidad de kata, que es una pelea imaginaria, pero tengo que poner cuatro o cinco veces más potencia, concentración y dedicación que un peleador de karate.
¿Cómo te preparaste para esta competencia, tuviste dificultades?
En Panamá no hay centro de alto rendimiento para los atletas de karate. Yo tuve que sufragar mis gastos (alimentación, proteína, transporte). Por suerte, mi entrenador no me cobra, porque dice que tengo un gran potencial y quiere que yo lo lleve al máximo nivel, además, sabe que no tengo dinero. Para poder viajar a Brasil tuve que costear lo que es el hospedaje, transporte interno, alimentación y competencia. Pandeportes costeó solo el pasaje aéreo, pero tengo entendido que todos los gastos que tuve acá en Brasil los repondrán
¿Tuviste que recoger fondos para competir?
Fui a las universidades a pedir apoyo a los estudiantes. Tuve que pelarme la cara con los estudiantes de secundaria llevando mis medallas, periódicos y una alcancía para recoger fondos. Si no fuese por ellos, parte de este sueño no se hubiese hecho realidad. El alcalde de San Miguelito y el representante me ayudaron, no así muchos políticos que que a último momento me dieron la espalda.
¿Qué sigue para ti en esta carrera?
Seguir compitiendo a nivel mundial con miras a las Olimpiadas. Mi calendario de competencia se acerca mes por mes, tengo que ir a las competencias de top mundial, si no estaría entrenando por gusto.
¿Cómo haces para entrenar y que tu esfuerzo sea exitoso?
Entreno de seis a ocho horas diarias en la casa de mi entrenador. He dejado muchas cosas atrás, como amistades, y aunque muchos no lo crean, también me he apartado de mi familia para poder concentrarme. Con la ayuda de Dios, que dice (ayúdate, que yo te ayudaré) llegó el éxito.
¿Cómo entraste a practicar este deporte?
Cuando tenía nueve años me portaba mal, así que mi mamá quería que yo desahogara toda mi energía en algo y me sirvió mucho el karate.

