El día de su presentación con los Rockets en julio, Dwight Howard estuvo acompañado por Hakeem Olajuwon, Ralf Sampson y Yao Ming, que le recordaron que Houston es el lugar ideal para los hombres grandes.
“Esto es lo mejor para ti”, le dijo Olajuwon al pívot, según reveló a la revista Sports Illustrated.
El mítico jugador que guió a los Rockets a dos títulos en los años 90 formó parte de una amplia comitiva desplazada a Los Ángeles para convencer a Howard de que se alejara de Kobe Bryant tras una mala temporada en los Lakers y formara parte del joven proyecto que está naciendo en Houston y que se estrena hoy miércoles ante Charlotte Bobcats.
Howard dejó unos Lakers dominados por Bryant y sin un futuro definido y acordó un contrato de cuatro años por 88 millones de dólares con Houston. Pero puso una condición: Olajuwon debía pasar a formar parte del staff técnico que dirige el entrenador Kevin McHale.
Quizás los mejores jugadores en el poste bajo de las dos últimas generaciones ayuden a enriquecer el repertorio del pívot más dominante de la NBA, añadiendo técnica y trabajo de pies a su incontestable fuerza.
“Ellos (McHale y Olajuwon) son parte importante de que yo esté aquí”, admitió a Sports Illustrated Howard, decidido a ganar un anillo de campeón de la NBA, pero también a mejorar como jugador.
“Si Hakeem y yo podemos darle un par de herramientas más y las domina, sería un gran complemento”, dijo McHale, leyenda de los Boston Celtics.
Howard ya había trabajado con Olajuwon en los clínics que imparte en Houston cada pretemporada a estrellas de la NBA a cambio de varios miles de dólares.
Entre sus clientes estuvieron también Kobe Bryant, Carmelo Anthony y LeBron James, quizás su alumno más aventajado.
Houston espera que Howard le brinde el poder bajo los tableros, algo que necesitan desde hace años.

