Por la manera como ha encarado la antesala al compromiso que se le avecina en Trinidad y Tobago, pienso que el Bolillo Gómez tiene algo entre manos. El entrenador, como cualquier otro, confía en sus jugadores por la trayectoria que tiene la base del equipo en la selección, pero más allá de conocerlos, me parece que el haber enfrentado tres veces a los caribeños en 2015 “le da”, así entre comillas, esa tranquilidad que parece reflejar por estos días.
El hecho de haberlos derrotado en su casa en un amistoso le da alguna esperanza de que se puede sumar en su visita a Puerto España, donde hasta el momento él ha sido el único entrenador que dirigiendo a Panamá los ha vencido allá, aunque se haya tratado de un amistoso.
Me parece que toda esa experiencia que tiene el técnico colombiano en eliminatorias mundialistas tratará de emplearla este viernes ante un rival al que no se le pudo ganar en cuatro partidos de estas lides entre 2000 y 2005, pero hoy la historia es otra, ya esta Panamá ha mejorado mucho, pero por eso tampoco hay que pensar que no se pueda perder.
Román Torres fue claro en unas declaraciones, dijo que allá no verán nada nuevo de la selección, más que la continuación de un trabajo que se ha venido haciendo por tres años con el entrenador sudamericano.
Por eso no hubo amistosos, Bolillo está esperanzado en la base de este grupo. Para él no importa que fulano o mengano no estén jugando con sus clubes en el exterior, la selección es otra cosa. Jugadores como Negrito o Cooper, entre otros, siempre van a rendir diferente en la selección, así no hayan tenido continuidad con sus equipos.
El Bolillo Gómez tendrá escasos días para armar el equipo en base a lo que ya se ha tratado en clases. Es un repaso de lo que se ha estudiado. El viernes veremos si sale con los jugadores de más jerarquía o si nos sorprende con una alineación diferente a lo que ya estamos acostumbrados y que cualquier aficionado podría recitarla de memoria.
Pero al final de cuentas serán los jugadores los que tendrán la última palabra ante un rival, que para mí es mejor que Jamaica y Haití. El hecho de que haya perdido sus dos primeros partidos no es ninguna garantía de que vaya a perder un tercero. Siempre he dicho que jugar de visitante en una eliminatoria son palabras mayores donde el local siempre tendrá las de ganar.
Veremos si el empuje de este grupo de jugadores cambia la historia en Trinidad y Tobago. Y lo repito, si se pierde, para mí no es una sorpresa. Pero tengo la sospecha de que el Bolillo Gómez está tramando algo para salirse con las suyas en suelo caribeño.
Ojalá que no quede en una simple corazonada.
