No fue la mejor versión del Plaza Amador en su primer partido de semifinales contra Chorrillo, que terminó sin goles, con poco fútbol, muchas patadas, un mal arbitraje y poco por rescatar.
El técnico Óscar Upegui había adelantado que más allá del favoritismo del Plaza, llegar invicto a una instancia final siempre genera una responsabilidad y una presión de la cual tendría que encargarse el técnico placino.
El equipo de Jair Palacios llegó a 19 partidos sin perder en el torneo Apertura, la última vez que cayó fue el 10 de mayo pasado, cuando Árabe Unido lo derrotó 2-0 en Colón, en el partida de ida de la semifinal del torneo Clausura 2016. En el encuentro de vuelva venció 3-0 en un partido accidentado en el estadio Maracaná de El Chorrillo que se tuvo que ir a tiempos extras y que impidió que el equipo colonense aspirara a un tercer título consecutivo. Más adelante Plaza derrotó al Chorrillo en la final. En total son 21 partidos corridos sin perder.
El próximo sábado jugará el partido de vuelta contra Chorrillo, que de ganar ajustaría 22 encuentros sin perder y empataría la marca del Tauro, que la implantó entre enero y diciembre de 1997. Aunque lo del Plaza es loable, porque terminó invicto en la ronda regular.
LA PRESIÓN DEL INVICTO
La presión del invicto siempre va a estar latente y Plaza Amador está obligado a prolongar en dos partidos más esa racha de imbatibilidad si aspira volver a ser campeón, este sábado será su primer reto.
Palacios dijo antes del compromiso del sábado, que lo del invicto y la actual campaña del equipo es parte de la continuidad de un trabajo, que tuvo sus altibajos en el torneo pasado, pero que finalmente se consumó con un título después de 11 años de sequía.
El sábado, Plaza Amador cortó una racha de seis victorias en fila que tenía sobre su rival de turno, en un partido que no fue vistoso.
Si bien Chorrillo fue el mejor equipo de la segunda vuelta de la ronda regular, Plaza Amador mostró que sigue siendo difícil de golear, es el equipo menos vulnerable del torneo, con 8 goles en contra en 19 partidos.
El sábado Plaza Amador irá en camino de poder alcanzar una segunda final consecutiva, algo que nunca ha conseguido en los 28 años de historia del fútbol panameño, distinto panorama al de Chorrillo, que ya viene de jugar dos finales seguidas, ambas perdidas y que ahora aspira a llegar a su tercera.
Chorrillo, con el técnico Óscar Upegui, espera dar el golpe de gracia, como en el partido donde le quitó el invicto de 10 juegos al Tauro.



