Argentina goleó cómodo con un Messi desatado y Colombia sufrió en los penales con Juan Guillermo Cuadrado en la tribuna. Cualquiera haya sido el camino, ambos equipos se exprimirán hoy en semifinales por un lugar en la final de la Copa América 2021.
El choque comenzará a las 8:00 p.m. (de Panamá) en el estadio Mané Garrincha de Brasilia, y al que quede en pie le esperará el 10 de julio en el Maracaná el ganador del duelo Brasil-Perú en Río de Janeiro.
Lionel Messi se juega ante la selección cafetera una de sus últimas posibilidades de darle un título a Argentina, que quiere cortar una sequía de 28 años sin ellos. Y de darse él mismo el gusto de lograr lo que no ha podido en cuatro finales, tres en la Copa América (Venezuela 2007, Chile 2015 y Estados Unidos 2016), y una en el Mundial de Brasil 2014.

Para alcanzarlo, Argentina depende de su genialidad. Y en esa ansiedad por lograr el objetivo, cada vez se debate menos si Messi es el equipo o si Messi tiene un equipo. Hasta ahora, parece más lo segundo, pero poco importa: Argentina aplaude a su ídolo y le pide otro esfuerzo para llegar al partido decisivo.
El sábado, en el triunfo por 3-0 contra Ecuador, fue uno de esos días en que el 10 argentino ilusiona: repartió dos asistencias y después clavó un tiro libre al ángulo que lo afianzó en la cima de los goleadores del torneo, con cuatro tantos. Ese Messi disimula las vulnerabilidades de una Argentina con vaivenes que en general golpea y luego sufre bajones.
Le pasó en el segundo tiempo de su último enfrentamiento contra Colombia hace casi un mes en el premundial a Catar 2022, cuando la selección cafefera levantó un 2-0 y terminó en empate.
Como aquella vez, Colombia tiene con qué quitarle la sonrisa a Messi y los suyos.

