A Fernando González no le cuesta decir que su pasión por el béisbol llegó prácticamente por herencia, pues desde niño siempre veía a su padre seguir los juegos de Grandes Ligas, en especial los de los Yankees de Nueva York.
Siendo un gran fanático de ese deporte, era de esperarse que Alexander González, abogado de profesión, quisiera que su hijo Fernando practicara dicha disciplina y por eso lo llevó inicialmente a la academia de Rodrigo Merón en el Parque Omar para que empezara a dar sus primeros pasos.
“Me llevaba desde chico a las prácticas. Fue algo que saqué de él. Ya con el tiempo, me fue gustando”, comentó Fernando a La Prensa.
Como suele suceder en la mayoría de los casos, Fernando practicó en varias posiciones. Fue lanzador, campocorto, jardinero y receptor, siendo esta última la que más le gustó.
“Me di cuenta de que catcher era la posición que quería jugar por el liderazgo que se necesita allí, porque uno siempre está en la jugada”, recordó.
Mientras crecía, Fernando participaba en los diversos torneos de categorías menores que se daban, sobre todo en Parque Lefevre, y a los 15 años tuvo la oportunidad de integrar la preselección Juvenil de Panamá Metro, pero no pudo hacer el equipo.
Al año siguiente, ya teniendo 16, Fernando volvió a estar en la preselección metropolitana y tenía muchas opciones de hacer el equipo para el campeonato nacional. Su familia, en conjunto con él, tomó una decisión trascendental para su vida como ciudadano y atleta: enviarlo a Estados Unidos para que siguiera la escuela secundaria.
Fue así como en 2018 Fernando González llegó a la Trinity Christian Academy en Lake Worth, Florida, para hacer su segundo año de secundaria. Luego, se transfirió a North Cobb Christian en Marietta, Georgia, para hacer los dos últimos años y graduarse.
Posteriormente, recibió una beca para unirse a la Universidad de Georgia, en la que inició estudios en Administración Deportiva y, por supuesto, jugar pelota universitaria con el equipo de los Bulldog.

Un coach incrédulo
En una entrevista concedida recientemente a Anthony Dasher, del portal UGASports, el mánager de los Bulldog, Scott Stricklin, reconoció que inicialmente tuvo dudas sobre tener a González en el equipo.
“Lo primero que piensas es, OK, es un niño latino, ¿habla inglés?, ¿podrá aprobar el examen TOEFL? La mayoría de esos muchachos latinos juega béisbol profesional. Entonces, te preguntas si es lo suficientemente bueno para jugar y es de América Latina, ¿por qué no está jugando profesionalmente?”, señaló Stricklin en dicha entrevista.
Pero, para fortuna del panameño, sus cualidades tanto dentro como fuera del terreno le permitieron disipar todas esas dudas y ganarse la confianza.
En 2021, al participar por primera vez en la División 1 del béisbol universitario, González puso muy buenos números para un jugador de su posición. Apareció en 40 juegos, 36 como titular (33 de receptor), y terminó con promedio global de .254, con 6 dobles, 2 jonrones y 13 carreras empujadas.
Defensivamente, estableció un récord escolar para receptores con un porcentaje de fildeo perfecto de 1.000 en 330 oportunidades totales y, además, sacó al 45 % de los corredores que intentaron robarle una base.
Y, mejor aún, se ganó la confianza de sus compañeros lanzadores.
“Amo a Fernando detrás del plato. Recibe muy bien la pelota, me ayuda a tirar strikes y me siento muy bien con él cada vez que estoy en el montículo”, dijo el lanzador Liam Sullivan en la misma entrevista a UGASports.
Metas para 2022
Hoy, viernes 18 de febrero, arranca la temporada de los Bulldog y ahora con más experiencia, Fernando González espera hacerse sentir aún más.
“Ahora quiero usar la experiencia del año pasado, mejorar mi juego y subir mi liderazgo. Ser un pelotero que da el ejemplo, dando el 100% todos los días”, dijo en entrevista con La Prensa.
Dependiendo de cómo le vaya este año, su nombre podría sonar fuerte en el Draft de 2023 y, aunque su sueño también es convertirse en pelotero profesional, él no pierde el enfoque, pues quiere seguir demostrando que es un catcher con madera para llegar muy lejos.

