SERVICIO PÚBLICO DE ELECTRICIDAD

ASEP rechaza casos fortuitos de Edemet

ASEP rechaza casos fortuitos de Edemet
ASEP rechaza casos fortuitos de Edemet

Edemet, la mayor distribuidora de energía eléctrica, cuya área de concesión incluye la zona de Arraiján y La Chorrera, presentó mil 895 interrupciones declaradas como casos de fuerza mayor o fortuitas en un mes, pero la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) solo le aceptó 30.

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Arraiján y La Chorrera están entre las áreas más pobladas del país, pero también es la zona del país donde se origina el mayor número de quejas de los clientes por los constantes apagones eléctricos.

A través de una de las primeras resoluciones de la nueva administración de la ASEP, firmada por el administrador Armando Fuentes, se resolvió el estatus de las interrupciones reportadas por Edemet en junio.

Servicio y concesión

517,359 clientes atiende Edemet en su área de concesión, que incluye Panamá Oeste y Azuero. En 2028 vence el contrato de concesión por 15 años que firmó la ASEP y Edemet en 2013, durante la administración de Ricardo Martinelli. 82% de las inspecciones de la ASEP en el primer trimestre fueron en el área de concesión de Edemet.



Mediante la resolución 15665, del 12 de septiembre de 2019, la entidad reguladora le rechazó mil 865 solicitudes de interrupción que la empresa alegó que fueron ocasionadas por casos de fuerza mayor o fortuitas. Porcentualmente, es un rechazo del 98.5% y la aceptación del 1.5%.

La ASEP resolvió que las pruebas aportadas por la empresa Edemet “no demuestran plenamente que las incidencias fueron imprevisibles, irresistibles, extraordinarias y además externas a la empresa en la propia red”.

Como parte del proceso que establece la regulación, las distribuidoras eléctricas deben enviar a la ASEP la lista de interrupciones de cada mes y deben indicar cuáles fueron causadas por casos fortuitos y cuáles no.

En varios de los casos presentados por Edemet, la ASEP consideró que la distribuidora no adoptó las medidas previsoras necesarias para evitar las incidencias o, al menos, minimizarlas.

La falta de poda de los árboles y vegetación que está cerca a las líneas de distribución eléctrica es una de las principales causas que provocan las interrupciones, además de otros factores, como las tormentas o accidentes vehiculares que afectan los postes o el tendido eléctrico.

La ASEP ha confirmado que las constantes interrupciones eléctricas en Panamá Oeste son ocasionadas, en su mayoría, por árboles que la distribuidora Edemet no poda a tiempo. Sin embargo, la empresa alega que cumple con un mantenimiento programado en esa zona.

“Consideramos que las pruebas aportadas por la empresa distribuidora deben reflejar los trabajos continuos de mantenimiento a las líneas, sin embargo, la información brindada no demuestra que dicho trabajo se ha realizado, máxime que una considerable cantidad de los casos presentados corresponden a la eximencia de poda”, recalca la resolución.

Añade que otra de las eximencias presentadas con mayor frecuencia por la empresa distribuidora son los vientos fuertes, que al igual que la falta de poda, reflejan una carencia en el mantenimiento de las redes de distribución. En ese sentido, precisó que la primera es consecuencia de la segunda, porque al caer los árboles o ramas y causar el supuesto daño, se hubiera podido evitar el incidente, con un adecuado mantenimiento de la red.

Desde que comenzó su gestión el pasado 26 de julio, el administrador Fuentes advirtió que no aceptaría que por falta de mantenimiento en la red, los clientes confronten interrupción prolongadas de este servicio público.

Desde ese momento, la administración de la ASEP comenzó un diálogo con las empresas distribuidoras para alcanzar un acuerdo sobre el problema de las interrupciones.

Una de las decisiones acordadas fue establecer un periodo de gracia de seis meses para que las distribución hagan los trabajos de mantenimiento que implican interrupciones de energía programadas sin que esto compute para medir los indicadores de calidad.

Ese periodo comenzó a correr el pasado 1 de septiembre y se extiende hasta febrero de 2020. Con esta medida, se espera que las distribuidoras actualicen la poda en las áreas más afectadas para que se garantice un servicio de calidad.

La regulación establece que en caso de verificarse incumplimientos individuales en los niveles de calidad técnica por falta del servicio, la empresa distribuidora debe compensar al cliente afectado, mediante créditos en la facturación del mismo. Sin embargo, muchos de estos casos, en los cuales las empresas deben enfrentar una sanción o dar un crédito a los clientes, terminan en la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia donde se estancan por años en espera de un fallo.

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