La actividad empresarial en la zona euro se aceleró al final del primer trimestre al ritmo más veloz en casi seis años para satisfacer la creciente demanda que se produjo a pesar de los aumentos más agudos de los precios, según un sondeo publicado ayer.
El índice compuesto preliminar de gerentes de compras de IHS Markit -considerado como una buena orientación sobre el crecimiento- subió a 56.7% en marzo desde 56.0% en febrero, su lectura más alta desde abril de 2011.
Cualquier cifra por encima de 50 indica expansión económica.
El dato superó todas las previsiones, en un sondeo de Reuter se incumplió con la mediana de las expectativas de una caída a 55.8%.
Eso, junto con el avance de un subíndice que mide los precios cobrados a 53.3%, cerca de un máximo de seis años, será bien visto por el Banco Central Europeo (BCE), que sigue comprando $86 mil 458 millones al mes mayormente en bonos gubernamentales para impulsar la inflación.
“Hay un agradable y amplio fortalecimiento de la economía de la zona euro, es una tasa muy sólida de expansión”, dijo Chris Williamson, economista jefe de negocios de IHS Markit.
A principios de este mes, el BCE se comprometió a extender su programa de compra de bonos al menos hasta fin de año, ante la débil inflación subyacente y el crecimiento mediocre de la zona euro.
