El Banco Central Europeo prepara el terreno para una salida gradual por fases de sus agresivas medidas de estímulo económico, resistiendo llamados aislados a una acción más radical por parte de algunos dirigentes de la institución, dijeron dos fuentes conocedoras de la situación.
En la reunión de política monetaria de esta semana, algunos integrantes del consejo de gobierno del BCE mencionaron la posibilidad de subir las tasas de interés antes incluso del fin de su programa de compra de activos, dijeron las fuentes, confirmando un reporte de Bloomberg.
No obstante, la discusión fue breve y no contó con un apoyo amplio, agregaron.
La inflación en la zona euro está repuntando, pero el panorama económico sigue siendo incierto y está complicado por elecciones de alto riesgo en Francia y Alemania.
Esto dejó al BCE caminando sobre una cuerda floja, con la disyuntiva de influir sobre el comportamiento del mercado por un eventual ajuste o retirar demasiado pronto su red de seguridad para la economía.
Frente a este telón de fondo, es probable que el BCE apueste por afinar su mensaje para los próximos meses y evite grandes giros en su política antes de la segunda vuelta de las elecciones francesas en mayo y, posiblemente, los comicios germanos en septiembre, señalaron las fuentes. El presidente del organismo, Mario Draghi, reafirmó esta semana que la entidad pondría fin primero a su programa de compra de activos y solo después estudiaría cualquier posible alza de sus tasas.
Una subida de tipos significaría sobre todo reducir la carga de penalización que los bancos deben pagar por dejar su dinero de forma segura en el BCE durante las horas en que no hay operaciones.

