Los precios al productor en Estados Unidos subieron más de lo previsto en febrero y el avance interanual fue el mayor en casi cinco años, lo que apunta a un incremento sostenido de las presiones inflacionarias.
El Departamento del Trabajo dijo el martes que su índice de precios al productor (IPP) para demanda final subió un 0.3% el mes pasado, tras avanzar un 0.6% en enero. En los 12 meses hasta febrero, el IPP escaló un 2.2%, tras subir un 1.6% en enero. Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que el IPP subiera un 0.1% mensual y un 2% interanual en febrero.
Las presiones sobre los precios también han sido impulsadas por la depreciación de 1.5% del dólar frente a las divisas de los principales socios comerciales de Estados Unidos desde enero y alzas de precios de materias primas en general junto al fortalecimiento de la economía global.
Un indicador clave de presiones sobre los precios al productor subyacentes, que excluye alimentos, energía y servicios comerciales, subió un 0.3% en febrero, el mayor incremento desde abril de 2016.
El llamado IPP subyacente aumentó un 0.2% en enero. En los 12 meses hasta febrero, el IPP subyacente avanzó un 1.8%, tras escalar un 1.6% interanual en enero. En enero el índice de precios al consumo de Estados Unidos subió un 0.6%, su mayor alza mensual desde comienzos de 2013, y la inflación interanual quedó en el 2.5%. El dato final de la inflación en el primer bimestre se publicará hoy.