El gremio de panaderos de La Paz ha anunciado una huelga de 48 horas y el aumento del precio del pan después de que el Gobierno boliviano decidiera esta semana retirar la subvención a la harina que otorgaba desde 2011 y que obligaba a mantener estable el precio de este alimento.
La Federación de Panificadores de La Paz decidió llevar a cabo un paro el lunes y martes, y aplicar a partir del miércoles un aumento de precios, de forma que la unidad de pan, que hasta ahora costaba 0.40 centavos de boliviano (unos 0.05 centésimos de dólar), pasará a costar 0.50 centavos.
El presidente de los panificadores, Félix Quenta, declaró a la radio Erbol que el motivo de la retirada de la subvención es que los recursos del Gobierno han disminuido debido a la bajada de los precios del petróleo, que afectan a su vez a los precios del gas que Bolivia exporta y que es el puntal de la economía del país.
“Es falso su argumento de que la harina ha bajado de precio”, dijo Quenta, en referencia al motivo aducido por el Ejecutivo para suprimir el reparto de harina subsidiada.
En otras regiones del país, los productores de pan también han anunciado una casi segura subida de los precios y convocado reuniones de emergencia la próxima semana para analizar la situación.
En cambio, en el departamento sureño de Tarija los productores de pan descartaron un aumento de las tarifas, debido a que nunca han empleado la harina subsidiada por el Estado ante la excesiva burocracia necesaria para conseguirla, según la agencia oficial ABI.
La harina para la producción de pan en Bolivia estaba subvencionada por el Estado desde 2011 y este año el Gobierno presupuestó para ese fin unos $58.8 millones.

