Los bonos de Odebrecht que vencen en abril de 2025 rinden 20.58% anual y se cotizan a un precio de 37.25%. ¿Esto qué significa? En el mercado de valores esta tasa tan alta nos dice: ¡Alerta! Algo está pasando. Por lo general cuando vemos este tipo de rendimientos, el mundo inversionista está descontando que hay una alta probabilidad de que en un futuro Odebrecht no cumpla con sus obligaciones. A mayor rendimiento, mayor riesgo.
También significa que si Odebrecht fuera a salir a financiarse hoy a través de deuda, 20.58% anual es la tasa a la cual los inversionistas estarían dispuestos a considerar invertir en sus bonos dado el riesgo. Como es lógico, esta tasa de interés tan alta es impagable para cualquier negocio, por lo que implícitamente significa que Odebrecht queda por fuera de poder financiarse a través de emisión de deuda en los mercados de capitales.
En cuanto a su calificación crediticia, actualmente es Caa1 por Moody’s. Según la escala de definiciones de Moody’s, las obligaciones con calificación Caa “se consideran especulativas con mala reputación y están sujetas a un riesgo crediticio muy alto”.
Hace tan solo 15 meses, tenía grado de inversión Baa3 y desde que estalló el escándalo de corrupción, le han venido bajando su calificación poco a poco hasta Caa1. Esta última calificación es de octubre de 2016 y puede ser revisada según lo que vaya aconteciendo. Después de todo este episodio, ¿qué va a pasar con la multinacional y sus finanzas? ¿Podrá pagar su deuda? ¿Morirá o podrá sobrevivir a esta situación tan oscura por la que atraviesa?
Bajo ninguna circunstancia recomiendo invertir en estos bonos. Cuando una fuente de repago no es clara, no vale la pena arriesgar todo su capital por ganarse unos cuantos puntos porcentuales adicionales en intereses al año. Como dice el dicho, “There are no free lunches” [No hay almuerzos gratis].