Rolls-Royce Holdings Plc. fue informado que debe pagar un nivel de compensación más alto por las fallas técnicas en motores que no han permitido volar a aviones de British Airways, de otra manera se arriesga a perder al propietario de la aerolínea, IAG, S.A., como cliente.
IAG quiere recibir pagos para cubrir el costo y los inconvenientes de tener que dejar en tierra a aviones 787 de Boeing Co., con motores Rolls-Royce para realizar controles de seguridad, e intentará percibir una cifra superior a los niveles acordados, dijo el máximo ejecutivo de la firma, Willie Walsh.
“Estamos muy frustrados por su desempeño, lo he dejado absolutamente en claro, por lo que no hay duda de que es inaceptable”, dijo Walsh. “Queremos y esperamos que hagan un mejor trabajo”.
Si bien existen términos de compensación establecidos, “en algunos casos vamos más allá de lo estipulado en el contrato y esperamos que estos proveedores respondan a nuestras demandas”, agregó.
Si Rolls-Royce, con sede en Londres, no responde adecuadamente, British Airways e IAG tratarán con otras compañías, dijo Walsh, agregando que la misma advertencia se aplica a todos los modelos con retraso, incluido el Airbus SE A320neo jet de pasillo único, cuya entrega fue interrumpida por problemas con motores de Pratt & Whitney y CFM International.
British Airways ha tenido que modificar los horarios y mover aviones entre rutas después de que los reguladores de seguridad ordenaran controles de emergencia de los motores Trent 1000 en algunos aviones 787 luego de que se descubriera que los componentes se fatigan más rápido de lo esperado.
Walsh dijo que la interrupción empeoraría, mientras que la industria de las aerolíneas entra en su temporada alta, lo que obligaría a IAG a evaluar el arriendo de aviones de fuselaje ancho al accionista Qatar Airways.

